En un entorno laboral cada vez más exigente, aprender a decir "no" y establecer límites claros no solo es una habilidad útil, sino una herramienta clave para proteger la salud mental. Poner límites favorece la autoestima, reduce el riesgo de burnout y mejora la calidad de las relaciones laborales.
“Ser una persona excesivamente permisiva en el ámbito laboral puede tener consecuencias importantes para la salud física y mental”, explica Rafael Miranda, psiquiatra asesor de la EPS Famisanar. Según el experto, aceptar cargas excesivas, tareas fuera del rol, o responder constantemente fuera del horario laboral, puede desencadenar ansiedad, agotamiento, baja autoestima e incluso síntomas físicos como insomnio, fatiga o trastornos digestivos.
Lea también: Síndrome de Tourette, derribando mitos sobre un trastorno caricaturizado
El estrés laboral es uno de los principales factores que deteriora el bienestar emocional de los adultos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los trabajadores expuestos a una alta demanda laboral y bajo control tienen una probabilidad 1,5 veces mayor de desarrollar depresión. En Colombia, el panorama no es ajeno: el Ministerio de Salud ha identificado niveles de alarma en salud mental en regiones como Bogotá, Valle del Cauca, Santander y Bolívar, con altos índices de ansiedad, depresión y trastornos afectivos.