El pasado fin de semana, el municipio de Subachoque, en el corazón de Cundinamarca, se convirtió en escenario de celebración y orgullo campesino con la segunda edición del Mercado Rural – Feria de Campo. Más de 1.500 personas se dieron cita para disfrutar de una experiencia que combinó gastronomía, emprendimiento, cultura y tradiciones del campo colombiano. Sin embargo, detrás del éxito de este evento hay una historia aún más poderosa: la de María Mercedes, fundadora del restaurante La Caballeriza, cuya visión, esfuerzo y amor por la tierra han dado vida a una iniciativa que hoy impulsa a toda una comunidad.
Hace más de veinte años, María Mercedes recibió un terreno de su madre en Subachoque. Aunque era abogada de profesión, su pasión por la cocina casera y su amor por el campo la llevaron a tomar un rumbo inesperado. Junto a su esposo, construyó su hogar en esas tierras, y más tarde, sobre unas antiguas pesebreras, comenzó a dar forma a un restaurante que hoy es referente regional.
“Nunca estudié cocina, pero crecí en una familia donde se cocinaba bien. Siempre me gustó este entorno, el aire limpio, la vida sencilla. Poco a poco, y con el apoyo de mi familia, esto fue creciendo”, recuerda. Lo que empezó como un proyecto empírico, hoy es una empresa familiar que genera empleo local y lidera iniciativas sociales como esta feria.
Lea también: 5 tendencias para la temporada de vacaciones
La Feria de Campo no solo fue una vitrina para más de 50 marcas entre emprendimientos rurales y empresas reconocidas, también fue un reflejo del compromiso de María Mercedes con su comunidad. El 95 % del equipo de La Caballeriza es oriundo de Subachoque, y toda la logística del evento fue operada por talento local. Parte de los fondos recaudados fueron donados a fundaciones que apoyan causas rurales.