Para muchos el croissant es una de sus piezas favoritas de repostería y no es para menos, pues este clásico de la gastronomía mundial ha sido del disfrute de muchas generaciones, tanto que tiene su propio día internacional.
Sin embargo, la historia que esconde el croissant que tiene su propia celebración cada 30 de enero, esconde un interesante relato de guerra sobre una batalla a finales del siglo XVII entre Austria y el Imperio Otomano, ya que aunque muchos piensan que esta deliciosa pieza de repostería viene de Francia, cuando se originó en Viena cuando los panaderos de esta ciudad, inventaron el croissant para celebrar el triunfo de la ciudad sobre el Imperio Otomano en la Batalla de Viena, que tuvo lugar el 12 de septiembre de 1683.
Todo sucedió en la época en la que soldados otomanos, al mando del gran visir Kara Mustafá, sitiaron Viena y pese a que habían conquistado la mayoría de regiones a las orillas del Danubio, incluyendo Constantinopla, no lograron entrar en Viena gracias a los panaderos que escucharon a los soldados otomanos abriendo túneles para burlar el túnel que rodeaba la ciudad, pero el plan fue truncado porque los panaderos que trabajaban en la madrugada escucharon los ruidos y alertaron a las tropas de la ciudad, obligándolos a retroceder.
Pues resulta que los soldados otomanos intentaron entrar a Viena abriendo túneles para burlar el muro que rodeaba la ciudad, pero el plan fue truncado porque los panaderos que trabajaban en la madrugada escucharon los ruidos y alertaron a las tropas de la ciudad que los obligaron a retroceder.
Fue así que el emperador Leopoldo I de Habsburgo, condecoró a los trabajadores por su ayuda. Los panaderos entonces hornearon para celebrar dos panes: uno con el nombre de “emperador” y otro llamado “Halbmond”, que en alemán significa “medialuna”, haciendo referencia a la media luna de la bandera Otomana.
Pero entonces, ¿cuál es la relación del croissant con Francia? Fue gracias a un oficial austríaco que abrió una panadería vienesa en París que fue un éxito total, pues a lo largo del tiempo este pan que significa ‘creciente’ en idioma Galo,
, en la actualidad estas pieza de repostería que significa ‘Creciente’ en idioma Galo, es un ícono de Francia donde se encuentran los mejores Croissant del mundo.