Las estafas telefónicas han evolucionado peligrosamente en los últimos años, convirtiéndose en una amenaza digital silenciosa pero cada vez más efectiva. Lo que antes se limitaba a llamadas sospechosas ahora involucra técnicas más sofisticadas como el uso de inteligencia artificial para clonar voces, generar confianza en la víctima y robar información o dinero.
Una de las modalidades más frecuentes actualmente es la recepción de llamadas desde números con prefijos internacionales. Aunque muchas veces parecen inofensivos, estos contactos esconden fraudes bien orquestados que explotan la curiosidad y la inmediatez de las personas.
¿Cómo operan?
Los ciberdelincuentes aplican diversas estrategias. Una de las más comunes es el fraude Wangiri, palabra japonesa que significa “una llamada y cuelga”. El método consiste en realizar una llamada que se corta rápidamente, esperando que la víctima devuelva el llamado. Al hacerlo, se activa una tarifa internacional de alto costo o se conecta con una línea automatizada diseñada para retener a la persona el mayor tiempo posible, generando más cobros.
Además, algunas de estas llamadas buscan verificar qué números están activos para luego incluirlos en campañas más agresivas, como suplantación de identidad o instalación de malware mediante enlaces maliciosos enviados por SMS o apps de mensajería.
Prefijos internacionales usados frecuentemente en estafas
Según informes de organismos de ciberseguridad, estos son los prefijos más reportados en fraudes telefónicos:
A estos se suman prefijos vinculados a fraudes más elaborados, en los que se hacen pasar por entidades bancarias, empresas tecnológicas o servicios de mensajería:
+255 (Tanzania): suplantan a empleados de Google Maps para obtener datos bancarios.
+249 (Sudán): prometen ingresos por tareas digitales y envían enlaces peligrosos.
+95 (Birmania): simulan relaciones de amistad para luego estafar emocional o económicamente.
+685 (Samoa Occidental): notifican falsos premios para obtener pagos por adelantado.
+27 (Sudáfrica): suplantan bancos con mensajes urgentes sobre seguridad de cuentas.
+263 (Zimbabue): envían spam con links maliciosos que pueden instalar malware.