El cambio climático ha impuesto grandes desafíos para la industria de la construcción, una de las actividades económicas con mayor impacto en el medio ambiente. Es por eso que expertos recomiendan ir más allá de la simple mitigación de la huella de carbono, adaptándose a un contexto donde las condiciones climáticas son cada vez más extremas.
Con veranos más cálidos, inviernos más fríos, lluvias torrenciales, inundaciones, tormentas severas y una creciente frecuencia de eventos sísmicos, las comunidades globales requieren infraestructuras que no solo resistan estos fenómenos, sino que permitan convivir con el cambio constante y responder de manera efectiva a cada desafío que se presente.
Julián Cortés, ingeniero civil de la Universidad Nacional de Colombia y especialista en Evaluación y Gerencia de Proyectos de la Universidad Industrial de Santander, con certificación Project Manager Profesional (PMP) del Project Management Institute (PMI), compartió en KienyKe.com su visión sobre cómo la industria de la construcción en Colombia está integrando estos enfoques de sostenibilidad e innovación, asegurando que nuestras infraestructuras no solo sean eficientes y respetuosas con el entorno, sino que también estén preparadas para enfrentar los desafíos de un clima en constante transformación.
¿Qué objetivos persigue la sostenibilidad en la industria de la construcción?
El escenario de la sostenibilidad surge como un enfoque integral que persigue múltiples objetivos: mejorar la capacidad productiva del sector, mitigar los efectos sobre el medio ambiente, y aplicar nuevas tecnologías que aseguren durabilidad y adaptabilidad en las construcciones. De este modo, la construcción no se limita únicamente a reducir su impacto climático, sino que también tiene el desafío de preparar a las sociedades para enfrentar el cambio, superarlo y prosperar en un entorno en constante transformación. Esta es la visión que impulsa el futuro de la construcción, buscando un equilibrio entre eficiencia, respeto por el medio ambiente y preparación para un contexto climático cambiante.
¿Cómo se debe considerar el diseño desde el principio para enfrentar estos desafíos?
Los fenómenos climáticos actuales están cambiando en intensidad y frecuencia, lo que implica la necesidad de un enfoque más integral en el diseño. Los periodos de retorno deben ser reconsiderados para reflejar las nuevas realidades climáticas. Este concepto utilizado en el diseño de ingeniería estima, a partir de datos históricos y análisis estadísticos, la probabilidad de que ocurra un evento de cierta magnitud en un determinado periodo de tiempo. De esta manera es posible orientar el diseño de los elementos estructurales para que puedan soportar las condiciones más extremas esperadas durante ese periodo. Incluir mediciones más amplias desde el diseño permite prever eventos más extremos, asegurando que las estructuras se diseñen con una capacidad adaptativa que garantice su durabilidad y resiliencia.