Tener un perro en casa es mucho más que contar con compañía. Es una relación de lealtad y amor incondicional que, sin que siempre lo notemos, nos aporta un sinfín de beneficios para la salud y el bienestar. Desde mejorar el estado de ánimo hasta fomentar la actividad física, estos peludos se convierten en un apoyo esencial en la vida cotidiana.
¿Cuáles son esos beneficios?
- Más movimiento, menos estrés:
Los perros nos invitan a movernos. Sacarlos a pasear, jugar con ellos o simplemente seguirles el ritmo en casa nos ayuda a mantenernos activos, lo que impacta positivamente en la salud cardiovascular. Según los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU., quienes tienen mascotas suelen presentar una presión arterial más baja y un menor riesgo de enfermedades del corazón. Además, acariciar a un perro puede reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y aumentar la oxitocina, conocida como la "hormona de la felicidad", según estudios de la Universidad de Harvard.
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- Compañía incondicional en los días difíciles:
Los perros tienen una sensibilidad especial para percibir nuestras emociones. En momentos de tristeza o ansiedad, su presencia reconfortante ayuda a aliviar la sensación de soledad. Por ello, en muchos países existen programas de adopción dirigidos a personas mayores, como el que impulsa la Diputación de Málaga, para mejorar su bienestar emocional y físico a través del vínculo con un perro.