Superar una ruptura amorosa nunca ha sido fácil. Pero en la era digital, donde las redes sociales y la hiperconexión emocional están a la orden del día, sanar el corazón puede ser aún más complejo. Frente a esta realidad, los expertos en salud mental recomiendan una estrategia clara: el contacto cero real.
En entrevista con KienyKe.com, la psicóloga Sindy Quintero, vocera de Centros Médicos Colmédica, explicó en qué consiste esta técnica, por qué es tan efectiva y qué errores evitar durante el proceso.
¿Qué es el contacto cero real?
“El contacto cero real es una estrategia de regulación emocional que implica cortar totalmente cualquier tipo de interacción con la expareja, tanto en el plano físico como digital”, afirma Quintero. Esto incluye llamadas, mensajes, encuentros, y hasta el seguimiento en redes sociales o el clásico “stalkeo”.
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Pero, contrario a lo que muchos podrían pensar, no se trata de una medida de castigo o indiferencia. Su verdadero objetivo es “proteger el espacio psíquico de la persona que atraviesa un duelo amoroso, para facilitar el desapego y favorecer una reorganización emocional estable”.
Según explica la psicóloga, esta práctica permite reducir la activación de estructuras cerebrales como la amígdala y el hipocampo, encargadas de la memoria emocional y la respuesta al dolor afectivo. En otras palabras, cortar el contacto ayuda al cerebro a procesar la pérdida y disminuir pensamientos rumiantes, idealización de la relación y sufrimiento constante.
¿Por qué es tan efectiva?
El contacto cero rompe con lo que los especialistas llaman “refuerzo intermitente”, un patrón muy común en relaciones marcadas por la dependencia emocional. “Este refuerzo se da cuando las interacciones son impredecibles: a veces hay afecto, a veces rechazo. Eso refuerza la adicción afectiva”, detalla Quintero.
Al eliminar por completo estas señales contradictorias, la persona puede recuperar su equilibrio interno, fortalecer su autoestima y avanzar hacia la autonomía afectiva.