Cómo si no fuera poco madrugar, trasnochar y hacer diferentes esfuerzos físicos, cognitivos y económicos para cursar una carrera universitaria en Colombia, ahora los hábitos de vida saludable, en especial, los alimentarios estarían asociados a diferentes trastornos psicológicos que afectan la salud mental de los universitarios en el país, según un estudio de la Universidad CES de Medellín.
El estudio Características psicológicas, estilos de vida y hábitos alimentarios en estudiantes universitarios en Medellín, Colombia, evaluó la percepción de 2.995 estudiantes en primer semestre de 13 carreras profesionales de la Universidad CES entre 2015 y 2018. Más del 90% tenían una edad entre los 15 y 21 años, el 70% eran mujeres, el 55.9% residentes de zonas urbanas y el 86.5% pertenecientes a los estratos medio y alto.
El principal hallazgo de la investigación evidenció la asociación significativa entre el consumo de carne y la ideación suicida, así como el consumo de azúcar con la presencia de miedo en los universitarios colombianos.
“Al analizar el consumo de grupos alimentos con la presencia de síntomas psicológicos emocionales de percepción de miedo, ideación suicida, ansiedad y tristeza, se encuentra que el 26.1% de los estudiantes que no consume carne presenta ideaciones suicidas, y el 57.2% de los estudiantes que consume azúcar siente miedo o temor sin motivo aparente”, precisa la investigación publicada en la Revista Salud Pública y Nutrición (RESPYN).
Otro de los hallazgos inversamente proporcional evidencia que el 79.4% de las personas que no consumen frutas presentaron síntomas de ansiedad. Por el contrario, el 67.3% de las personas que consumen frutas presentaron ausencia de síntomas de tristeza. Según Sandra Ivonne Pérez Sierra, investigadora y docente de la Facultad de Ciencias de la Nutrición y los Alimentos CES, la alimentación está directamente relacionada con el estado de ánimo de las personas:
“La alimentación saludable es imprescindible dentro de los estilos de vida considerados sanos, más que una obligación, debe ser un hábito, volverse una práctica natural para el ser humano, así que, los estudiantes universitarios deben implementar una alimentación: completa y variada (que tenga todos los grupos de alimentos -cereales, plátanos, tubérculos, frutas y verduras, lácteos y derivados, carnes y leguminosas, grasas y azúcares- en las cantidades necesarias), equilibrada, suficiente y adecuada a su edad, sexo y condiciones de vida, moderada en nutrientes que puedan significar riesgos para la salud (azúcar, sodio, colesterol, etc.), higiénica y placentera”, aseguró.