Lo que muchos consideran una simple molestia —ese ardor en el pecho, la acidez o el regreso del alimento hacia la garganta— podría ser una señal de advertencia. El reflujo gastroesofágico, si no se trata a tiempo, puede derivar en daños estructurales al esófago, como úlceras, cicatrices e incluso aumentar el riesgo de cáncer esofágico.
De acuerdo con Mayo Clinic, el ascenso constante del ácido estomacal no solo irrita, sino que también puede causar sangrados, dificultar la deglución e incluso afectar otras áreas del cuerpo como los dientes y los pulmones, comprometiendo la calidad de vida.
Según el Consenso Latinoamericano de ERGE (2022), cerca del 15% de los colombianos sufre esta enfermedad, provocada por un mal funcionamiento del esfínter esofágico inferior, que permite que los alimentos regresen al esófago causando irritación persistente.
Ante este panorama, Carnot Laboratorios presenta una alternativa innovadora: Tegoprazan (Ki-CAB®), un tratamiento que representa un nuevo enfoque en el manejo del reflujo, ofreciendo alivio más efectivo y sostenido para quienes padecen esta condición. A propósito, KienyKe.com conversó con Carlos Reyes, doctor en Medicina y Educación de la universidad de Floridad, Nova Southeastern.
KienyKe: ¿Qué es lo que causa exactamente este reflujo gástrico?
Carlos Reyes: Es una afectación muy frecuente, se calcula que el 20% de la población la sufre y básicamente la causa más frecuente hoy por hoy en el mundo es el sobrepeso y la obesidad porque lo que llamamos nosotros el esfínter esofágico inferior no es un esfínter real, es un acomodo anatómico del esófago con el diafragma y con el estómago. Entonces, esa arquitectura impide que el contenido del estómago ascienda al esófago y cuando tenemos sobrepeso y obesidad se modifica esa arquitectura y facilita este el ascenso del alimento al esófago. El ácido del estómago, que es un ácido pH 1, pH 2, es bastante ácido y las células del esófago no están diseñadas para resistir el ácido del estómago, solo las células de la mucosa gástrica en el cuerpo están diseñadas para soportar el ácido del estómago.