De acuerdo con la Tercera Encuesta Nacional de Condiciones de Seguridad y Salud en el Trabajo en el Sistema General de Riesgos Laborales, realizada por el Ministerio de Trabajo junto con la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS), los empleados mencionaron presentar condiciones que afectaban sus vidas dentro de su entorno laboral, donde el 11% afirmó sentirse bajo presión, el 6% contestó que no puede solucionar problemas, mientras que el 5% manifestó haber perdido el sueño por preocupaciones y el 3% sintió tristeza o depresión.
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Basado en lo anterior, es evidente que dentro de un entorno laboral cada vez más exigente, las habilidades blandas dentro de las organizaciones se han convertido en un factor crucial para garantizar la productividad y el rendimiento de los colaboradores.
Por ello, Adecco, líder mundial en soluciones de Recursos Humanos, identifica tres habilidades emocionales fundamentales que son necesarias para gestionar el estrés de manera efectiva y llevar a cabo un equilibrio saludable:
¿Cómo manejar el estrés en ámbitos laborales?
1. Autoconciencia: Entendida como la capacidad de reconocer y comprender las propias emociones en situaciones específicas, con ella se busca identificar los factores que las desencadenan, y cómo pueden influir en el comportamiento y toma de decisiones.
Esta habilidad permite a los empleados, identificar y abordar el estrés de manera proactiva, a través de ejercicios de meditación, yoga, escritura o cualquier otra actividad que potencie la reflexión y conexión consigo mismo, manteniendo espacios separados para equilibrar la balanza de las actividades laborales y espacios personales.
2. Control emocional: Se refiere al potencial de dominar las emociones y reacciones ante situaciones estresantes, ayudando a evitar respuestas impulsivas y a mantener la claridad mental, lo que contribuye a la toma de decisiones objetivas y eficaces.
3. Empatía: Entender y conectarse emocionalmente con los demás, es clave para fomentar relaciones de confianza y trabajo en equipo más efectivo, lo que contribuye a un entorno laboral sano y menos estresante. Se puede trabajar a través de experiencias y aprendizaje, mediante la educación, socialización y observación de los comportamientos de los demás.