Dubán Ramiro Castillo Cortés, conocido como alias ‘Max Max’, murió en desarrollo de una operación de la Fuerza Pública en la vereda La Cabaña, zona rural de Jamundí, Valle del Cauca. Las autoridades lo identificaban como uno de los principales explosivistas de las disidencias de las Farc que operan en el suroccidente colombiano.
La muerte de Castillo Cortés fue confirmada por el presidente Abelardo De La Espriella, quien aseguró que el sujeto llevaba cerca de diez años dentro de estas estructuras. Las autoridades lo vinculaban con el Bloque Occidental Jacobo Arenas y la estructura Jaime Martínez, organizaciones armadas bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’.
Además de participar directamente en acciones armadas, alias ‘Max Max’ era señalado como instructor en el manejo de explosivos y como una de las personas encargadas de fortalecer esta capacidad dentro de las disidencias. Las autoridades también le atribuían conocimientos en el uso de cilindros bomba, drones y otros artefactos empleados en ataques.
Así fue la operación contra alias ‘Max Max’
La operación en la que murió alias ‘Max Max’ se desarrolló en la vereda La Cabaña, en zona rural de Jamundí. De acuerdo con el comandante general de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López Barreto, se trató de una acción coordinada en la que participaron el Ejército Nacional, la Armada de Colombia, la Fuerza Aeroespacial y la Policía Nacional.
Las autoridades informaron que Castillo Cortés fue ubicado y neutralizado en desarrollo de las operaciones que mantienen contra las estructuras de alias ‘Iván Mordisco’ en el suroccidente colombiano. Por el momento, no se han divulgado públicamente detalles adicionales sobre la hora del operativo, los medios utilizados para localizarlo, posibles incautaciones o la existencia de otros muertos o capturados durante la acción.
El resultado se produjo después de que ‘Max Max’ fuera incluido entre los objetivos prioritarios de la Fuerza Pública. En abril de 2026, el Ministerio de Defensa había anunciado una recompensa de hasta $500 millones por información que permitiera su ubicación y captura, además de reforzar las operaciones militares y policiales en el sur del Valle del Cauca y el norte del Cauca.