La capital del departamento del Caquetá, volvió a ser escenario de la violencia en la madrugada de este viernes 22 de agosto. Hacia las 3:10 a. m., un artefacto explosivo de bajo poder fue detonado en pleno centro de la ciudad, a escasos metros de la Alcaldía, lo que generó temor entre los habitantes y dejó múltiples daños materiales.
De acuerdo con las primeras versiones de las autoridades, el artefacto habría sido abandonado dentro de un contenedor de basura en la intersección de la carrera 12 con calle 15, una zona concurrida por locales comerciales y oficinas. Aunque la explosión no dejó víctimas mortales ni heridos, sí ocasionó importantes afectaciones en varios establecimientos, entre ellos una droguería, una tienda de cosméticos y un punto de telefonía, además de daños en viviendas y fachadas aledañas.
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El coronel César Pinzón, comandante de la Policía de Caquetá, señaló que la principal hipótesis apunta a que detrás del atentado estarían las disidencias de las FARC bajo el mando de alias Calarcá. Según explicó, esta estructura viene presionando a comerciantes y empresarios de la región mediante amenazas y panfletos, en los que exigen sumas que oscilan entre 50 y 60 millones de pesos, bajo la modalidad de extorsión.