En Medellín se registró por primera vez, en la reserva Volcana Miserenga de San Sebastián de Palmitas, la identificación de un ejemplar juvenil del águila crestada Spizaetus isidori, ave rapaz más grande del Valle de Aburrá.
Esta especie mide entre 60 y 80 centímetros, busca grandes extensiones de terrenos conservados para vivir, se alimenta de aves grandes y también de mamíferos, en ocasiones se le ve posada sobre las copas de los árboles. Actualmente se encuentra en estado de amenaza, por lo cual es objeto de protección por parte de los actores medioambientales.
“Nos llena de alegría saber que esta especie cuenta con un hábitat sostenible y adecuado para su conservación en nuestra ciudad. La protección de los ecosistemas para la fauna y flora es la apuesta de la consolidación de Ecociudad en la construcción de la Medellín Futuro”, indicó el subsecretario de Recursos Naturales, Luis Humberto Ossa.
Precisamente y con el fin de crear conciencia sobre el estado de las especies de vida silvestre en peligro y en peligro crítico, este 3 de marzo se celebra el Día Mundial de la Vida Silvestre bajo el tema: "Recuperar a las especies clave para la restauración de ecosistemas". Este enfoque, además, resalta los esfuerzos de conservación por parte de las entidades involucradas en cada nación.
Según cifras de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, más de 8.400 especies de fauna y flora silvestres se encuentran en peligro crítico de extinción, mientras que cerca de 30.000 más se consideran vulnerables o en peligro de extinción.
Gracias a los procesos de protección y restauración que adelanta la Secretaría de Medio Ambiente en más de 2.700 hectáreas de bosques, el águila crestada al igual que otras especies de fauna y flora, hoy cuenta con un hábitat sostenible para su conservación en los ecosistemas estratégicos y reservas naturales locales.