La CAR reportó 570 incendios en lo corrido de 2026 y reforzó la atención con helicóptero, 14 brigadas forestales y descargas de agua.
La temporada seca dejó un fuerte impacto ambiental en Cundinamarca. En lo corrido de 2026, la jurisdicción de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) acumuló 570 incendios que afectaron cerca de 3.144 hectáreas, según el balance entregado por la autoridad ambiental.
Ante las condiciones asociadas a la temporada seca y al fenómeno de El Niño, la CAR reforzó su capacidad operativa mediante una estrategia conjunta por aire y tierra que incluyó un helicóptero equipado con sistema Bambi Bucket y el despliegue de 14 brigadas forestales.
Entre julio y septiembre se concentró el 90,7 % de las conflagraciones registradas durante el año, mientras que agosto fue el mes con mayor número de eventos, con 269 incendios. Septiembre registró otros 133 casos durante sus primeros 20 días.
Helicóptero de la CAR realizó 368 descargas contra incendios
El helicóptero operado mediante un convenio con la Gobernación de Cundinamarca y financiado por la CAR completó 50,6 horas de vuelo y 368 descargas de precisión en zonas de difícil acceso.
En total, la aeronave descargó más de 37.950 galones de agua para controlar focos activos en terrenos con condiciones topográficas complejas.
Las operaciones aéreas se concentraron en los municipios de La Vega, Villeta, Sasaima, Útica, Topaipí, Nilo y Quebradanegra, donde el objetivo fue evitar que el fuego se extendiera hacia nuevas coberturas vegetales.
“Ante la emergencia no nos quedamos en el escritorio, pusimos a operar el helicóptero con sistema Bambi Bucket y desplegamos nuestras 14 brigadas forestales en tierra”, afirmó Alfred Ballesteros, director general de la CAR.
Brigadas forestales atendieron 22 emergencias críticas
El despliegue aéreo estuvo acompañado por las brigadas forestales de la CAR, que durante agosto y septiembre participaron directamente en 22 emergencias consideradas complejas, en coordinación con organismos de socorro.
Los equipos instalaron piscinas de abastecimiento para apoyar la operación del helicóptero en Quebradanegra y desarrollaron trabajos para controlar incendios subterráneos en Viotá y Guataquí.