Avanzan las investigaciones para dar con el paradero de Adriana Pinzón, de quien no se tiene rastro desde el pasado 7 de junio, día en el que fue vista por última vez con vida en Zipaquirá, Cundinamarca.
Hasta el momento sigue privado de la libertad Jonathan Torres, quien es esposo de Pilar, una de una de sus hermanas desde hace seis años y quien es el principal sospechoso de su misteriosa desaparición.
Lo último que se conoció fue un fragmento de una llamada entre Jonathan Torres y su madre, quien le dice que debe asumir su irresponsabilidad. “¿Qué le pasa? ¿Qué tiene en la cabeza? ¿Por qué es tan irresponsable? Coja responsabilidad, usted ya está muy viejo, hermano”, fueron las palabras de su madre. Esta sería una evidencia más que deja entre la espada y la pared a Jonathan Torres.
Según han logrado averiguar las autoridades, El pasado 7 de junio Adriana Pinzón no salió de su apartamento, lo que descarta que haya asistido a Tres Esquinas a vender su vehículo y luego desaparecer tomando un vehículo de plataformas, como indicó en su versión Jonathan Torres.
Otra nueva prueba es que el dueño del concesionario donde se vendió el Mazda 3 de Adriana Pinzón, aseguró que la mujer nunca estuvo en el negocio y que Jonathan Torres fue quien realizó el traspaso, documento que tenía algunas inconsistencias y que estaba firmado por la psicóloga.
Según la versión del comerciante, el negocio por el vehículo no se pudo realizar porque los documentos que llevó Torres no eran auténticos. Según dijo, se dio cuenta de que eran falsos y no los había firmado Pinzón, porque tenían fecha del 10 de junio.