Más de un kilómetro y medio de calle en Cali se convirtió en una pista de baile donde los trajes de colores fueron protagonistas y las acrobacias de más de 2.000 artistas se robaron los aplausos dando inicio a la versión 67 de la fiesta más alegre del suroeste de Colombia.
Una sonrisa adornaba el rostro de Daniel Álvarez y no era para menos: estaba bailando su primer Salsódromo en la Feria de Cali y miles de personas estaban atentos a sus pasos ágiles en la Autopista Suroriental, donde las revoluciones de sus pies parecían hipnotizar a más de uno.
“Estar aquí es un sueño, todos los que bailamos salsa esperamos que llegue diciembre para disfrutar el Salsódromo, esto es como una graduación luego de meses de ensayo y cuando estamos en la calle la damos toda sin temerle a nada”, indicó Álvarez a EFE.
En el espectáculo, 55 escuelas de baile dieron cátedra de sabor. Además, desfilaron 30 invitados internacionales de países como Canadá, Francia, Estados Unidos y Alemania.
“Esta es una celebración inolvidable que rescata nuestra cultura, nuestras raíces y que se extiende por toda la ciudad. Este año, el 96 % de los eventos de la Feria serán gratuitos y más de 10.000 artistas participarán en ellos”, indicó a EFE el alcalde de Cali, Alejandro Eder.
De acuerdo con el mandatario, la Feria de Cali “dignifica la vida y obra de los artistas”, además, aseguró que saneó deudas históricas para impulsar su talento y la economía local.