“Bello puerto del mar mi Buenaventura/ donde se aspira siempre la brisa pura/ eres puerto precioso circundado por el mar/ tus mañanas son tan bellas y claras como el cristal…” y en la mente de muchos colombianos sigue sonando ese precioso currulao con el que el maestro Petronio Álvarez le cantó a su tierra, el más importante puerto colombiano que hoy, en contrasentido con su extraordinaria belleza natural, sufre una tragedia de olvido y pobreza, que la pandemia del Covid-19 ha hecho más evidente.
Por ello, Kienyke.com habló con su alcalde Víctor Hugo Vidal Piedrahita, un administrador de empresas que llegó al primer cargo de la ciudad, gracias al respaldo del Polo Democrático, Colombia Humana y UP, aunque quiso hacerlo como cabeza de un movimiento ciudadano que recogió algo más de 60 mil firmas pero que por diferentes razones no pudo certificarse legalmente.
Este líder, nacido en 1971, ya tenía un gran reconocimiento local por su compromiso con los movimientos étnicos y organizaciones juveniles, gracias a lo cual llegó al Concejo del Distrito bonaverense en el año 2015 y lideró en 2017 el paro cívico “Por la Dignidad y la Vida” que logró en el papel importantes compromisos del gobierno anterior, basados en el reconocimiento de un país multiétnico y pluricultural, por el cual luchó Gerardo Valencia Cano, el obispo convertido en el ícono de las luchas por la igualdad en ese puerto, y por lo cual, el alcalde Víctor Hugo, siente admiración al reconocerlo como un profeta.
Eso lo motivó para impulsar desde el concejo la cátedra que con ese nombre, pretendía que su doctrina se aprendiese en escuelas y colegios, y aunque no lo logró, ahora quiere llevarlo desde el gobierno para que se convierta en acuerdo municipal.
El Covid-19 una pandemia que desnuda todos los males
Al adentrarse en la actual crisis, Vidal Piedrahita asegura que: “La pandemia lo que hace es dejar en evidencia nuestra propia realidad, dejarla en blanco y negro; dejó al desnudo al Pacífico y la relación inequitativa histórica de los gobiernos con el pacífico… desnudó que no tenemos un sistema de salud, que tenemos dificultades para la movilidad, que tenemos una dependencia del interior del país para alimentarnos, muchos elementos a los que hoy nos toca enfrentarnos… lo que pasa es que la pandemia nos pone varios pasos hacia atrás, las cosas se ponen más graves, pero son los mismos problemas”.
Desde cuando fue concejal, se duele de la gran crisis de la salud, como consecuencia de lo cual se cerró un hospital y el Luis Ablanque de la Plata, apenas si logra atender las necesidades de primer nivel de los habitantes que cuando deben enfrentar tratamientos de alguna complejidad, deben ser trasladados a la ciudad de Cali para ser atendidos convenientemente.
La pandemia en esa ciudad muestra cifras crecientes y preocupantes, sobre las cuales el alcalde piensa que deben saberse interpretar, porque si bien en los últimos días se ha acrecentado el número de contagiados, lo que realmente sucede es que la lectura de las muestras ha tardado mucho tiempo, y por ello, a medida que se supera el represamiento acumulado, los números crecen.
Sin embargo, en el área rural no tienen problemas, porque particularmente en playas como Juanchaco y Ladrilleros, con el respaldo de las comunidades, los cierres se realizaron a tiempo, lo cual lo anima a pensar que en septiembre u octubre, se pueda permitir a los turistas para que disfruten del avistamiento de las ballenas en su espectáculo sinigual.
Relaciones políticas con altas y bajas
El alcalde de Buenaventura dice que el hecho de llegar por movimientos políticos distintos a los que tradicionalmente tuvieron a su haber ese cargo, implica que debe enfrentar prevenciones de distinto orden pero que en el Concejo ya ha logrado una relación cordial, y por ello, aprovechando la extensión del plazo para la aprobación del Plan de Desarrollo, ese cuerpo legislativo lo analizará en detalle para su aprobación a partir del 5 de junio próximo.