La desaparición de Valeria Afanador Cárdenas, una niña de 10 años con síndrome de Down, continúa siendo un misterio para las autoridades y la comunidad de Cajicá, Cundinamarca. El caso, que ya completa más de 72 horas de intensa búsqueda, dio un nuevo giro tras conocerse una 'pista clave' que podría orientar la investigación.
Según relató el abuelo de la menor al Tiempo, testigos aseguraron haberla visto intentando pasar una reja, “como si alguien al otro lado la llamara”. Minutos después, Valeria desapareció por completo del registro de las cámaras de seguridad, sin que haya rastro de su salida del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles, lugar donde fue vista por última vez alrededor de las 10:30 de la mañana del pasado martes 12 de agosto de 2025.
Las autoridades manejan cuatro hipótesis: que la niña haya caído al río Frío, que se haya alejado caminando por la ronda hídrica, que haya salido por una ruta alterna al colegio o que un adulto haya intervenido en su desaparición. Sin embargo, el Cuerpo de Bomberos ha descartado en un 95 % la posibilidad de que Valeria haya caído al arroyo.
En entrevista con KienyKe.com, el capitán Álvaro Farfán, delegado departamental de Bomberos de Cundinamarca, explicó que más de 200 personas participan en el operativo, que incluye drones, cámaras térmicas, caninos entrenados, buzos y embarcaciones para revisar cada rincón del río y las zonas boscosas cercanas.
“Hemos hecho un barrido completo en la zona donde fue vista por última vez la menor. También se revisan cámaras del colegio, de conjuntos residenciales y viviendas cercanas, así como el sistema de videovigilancia municipal”, precisó Farfán.
Lea también: Todo lo que debe saber para disfrutar del Petronio en Cali este sábado
El capitán añadió que, además de las labores en campo, se realiza un trabajo articulado con organismos investigativos como la Fiscalía, la Policía Judicial y el Gaula, para recolectar material probatorio y verificar todas las versiones que llegan a través de la comunidad.
Cortesía
Cortesía