Durante más de tres décadas como periodista, Vicky Dávila desafió al poder en Colombia. Hoy es ella quien ocupa los titulares al declararse en misión de "rescatar" a su país del proyecto político de Gustavo Petro, que califica de "destructivo".
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"Nunca en mi vida pensé ir a buscar la Presidencia", explica en una entrevista con EFE la ahora precandidata del Movimiento Valientes, recién lanzado y en plena recolección de firmas para las elecciones de mayo de 2026.
Desde allí, Dávila, de 52 años, busca suceder al primer gobierno de izquierda en Colombia, movida, según dice, por una "obligación moral" al considerar que el país está "por primera vez en riesgo".
"Siempre habíamos vivido bajo una amenaza criminal externa e interna, pero ahora Petro es la amenaza, su proyecto político destructivo", afirma la exdirectora de la revista Semana, desde donde destapó escándalos que rozan al hijo del presidente, Nicolás Petro, y varios de sus ministros.
A quienes cuestionan sus aspiraciones presidenciales por no tener experiencia en gestión pública, responde sin dudar: "Esa formación de estar siempre buscando la verdad, de enfrentar a los poderosos y de luchar contra la corrupción es maravillosa para un gobernante".
"Aprendí desde el periodismo exactamente lo que no hay que hacer en política", remata.
Una "revolución de oportunidades"
Aunque su enemistad con la izquierda es ya conocida, Dávila evita encasillarse: "No estoy aquí para representar como tal una ideología. Estoy al lado del ciudadano de a pie, del taxista, de la señora que tiene que ir a hacer aseo", dice, recordando que ella misma es una "mujer común y corriente", nacida en una familia "muy pobre, sin plata ni apellido".
"Pude romper todas esas barreras que nos impone nacer pobres con esfuerzo, con trabajo y con muchas oportunidades", cuenta, convencida de que un eventual gobierno suyo sería "una revolución de oportunidades".
Entre sus propuestas destaca un subsidio y un crédito —no gratis, subraya— para que jóvenes y familias de bajos recursos puedan tener casa propia y emprender, campañas educativas "para que los muchachos no se metan a las drogas" y apoyos a campesinos cocaleros para que cultiven alternativas "legales".
Fin de la "paz total"
Dávila también promete un gobierno de "firmeza y determinación para enfrentar a los bandidos". Asegura que, en su primer día en la Casa de Nariño, acabaría con la "paz total" de Petro, hoy estancada en negociaciones fallidas con los grupos armados.