La nueva reforma tributaria llegará al Congreso de la República esta semana, el Gobierno aspira que antes del 20 de julio sea aprobada, sin embargo, tendrá que sobrevivir a difíciles debates, pues desde el mismo Centro Democrático se oyen voces que no están de acuerdo con los puntos que incluirá el proyecto.
En primer lugar, hay que señalar el porqué del descontento de algunos congresistas del partido de Gobierno y voces respetadas dentro de esa fuerza política, como es el caso del expresidente Álvaro Uribe Vélez. Básicamente, hay varios puntos con los que no están de acuerdo, uno de ellos es el IVA, ya que según se ha conoce, se gravarían algunos productos como el café, el azúcar y la sal, porque según el Ministerio de Hacienda, no hacen parte de la canasta familiar.
En ese punto vale la pena mencionar que, actualmente, 98 productos están gravados con la tarifa general del 19%, cerca de 10 están gravados con el 5% y hay 73 en el grupo de productos exentos y excluidos. Sobre esto último también existe molestia por que algunos bienes de la canasta familiar podrían pasar del régimen de exentos del IVA, a excluidos, lo cual implica un cambio en el costo final del producto.
Es decir, cuando un producto exento tiene un costo de $100 y pagó un IVA de $19, esos $19 se descuentan en la declaración de IVA, de modo que el costo total del producto sigue siendo de $100 y sobre ese costo se fija el precio de venta. Pero, si ese mismo producto fuera excluido, como el IVA no puede ser descontado, el costo del producto será de $119, y sobre ese costo se fija el precio de venta, que sin duda será más caro que si se fija sobre un costo de $100, lo que hace que un producto excluido sea más caro para el cliente final que uno exento.
Así las cosas, no se gravarían productos adicionales directamente, pero si subirían de precio. Además, que aumentaría la tributación de algunos. Azúcar, chocolate, harina de maíz, pastas, sal, cereales, salmón, carnes frías y embutidos pasarían de un IVA del 5% a uno de un 19%.
Ha sido tal la discusión por esas propuestas que presentaría el Gobierno en la reforma tributaria que algunos miembros del Centro Democrático lo han cuestionado por no incluir puntos sobre la disminución de agencias, recortes del Estado o la reducción de altos salarios de servidores y funcionarios.
"El mensaje es claro: el gobierno prefiere poner a los colombianos más pobres a pagar más caro el café y el chocolate que acabar con la burocracia injustificada de sus altas consejerías. El esfuerzo en ahorro: no aumentar el estado más de la inflación. Cero recorte. Infame", afirmó el representante a la Cámara Gabriel Santos.
Precisamente, el no incluir propuestas sobre el ahorro por parte del Estado en la reforma tributaria es lo que más descontento ha despertado. El senador Carlos Felipe Mejía, hizo alusión a este importante punto que, al parecer, el Ministerio de Hacienda descartó, pues en lo que se conoce que será la tercera reforma tributaria del gobierno del presidente Iván Duque, no hay ningún punto que haga referencia a la eliminación de gastos del Estado.
"Cualquier reforma debería considerar disminución de burocracia, eliminación de agencias y dependencias públicas innecesarias, disminución de altos salarios de servidores y funcionarios, incluidos nosotros los congresistas #EducarEducarYEducar #EstoSeArreglaSiNadieRoba", dijo el senador Mejía sobre la ‘ley de solidaridad sostenible’, nombre que recibe el proyecto de la reforma tributaria.