La candidata presidencial Sondra Macollins se define como una figura fuera de la política tradicional. Abogada, psicóloga y artista, asegura que su llegada a la contienda responde a una vocación social que, según dice, se ha perdido en la política colombiana.
“Soy la candidata anónima”, afirma, al explicar que no cuenta con el reconocimiento de otros aspirantes ni con respaldo de estructuras políticas. Nacida en Santa Marta, criada en varias regiones del país y con una trayectoria de casi tres décadas en el derecho, Macollins destaca su trabajo en derechos humanos como el motor que la llevó a aspirar a la Presidencia.
Una propuesta: romper con la política tradicional
En un escenario con múltiples candidatos, Macollins insiste en que su principal diferencia es no pertenecer a las élites políticas ni económicas. “No tengo apellidos políticos ni padrinos”, señala.
Entre sus propuestas más llamativas está eliminar las gobernaciones, reducir el Congreso en un 33 % y fusionar ministerios. Su objetivo, dice, es combatir el centralismo y redistribuir los recursos hacia las regiones, que considera históricamente olvidadas.
También plantea una transformación estructural del Estado para “llevar a Colombia al siglo XXI”, con reformas que, según ella, no dependen de compromisos políticos.
La apuesta por una democracia digital
Uno de los ejes centrales de su campaña es la tecnología. Macollins asegura ser promotora del primer partido digital en Colombia y propone usar herramientas tecnológicas para que los ciudadanos ejerzan control sobre los recursos públicos.
Su idea incluye el uso de aplicaciones móviles para hacer veeduría, así como la implementación de sistemas digitales que permitan mayor transparencia en la gestión estatal. “Es devolverle el poder a la gente”, afirma.
Seguridad y salud: tecnología como solución
Frente a dos de los temas que más preocupan a los colombianos, seguridad y salud, la candidata insiste en que la tecnología es la clave.