Este lunes 19 de mayo se reanudaron oficialmente las audiencias preparatorias de juicio contra Nicolás Petro Burgos, exdiputado del Atlántico e hijo del presidente Gustavo Petro, en el Centro de Servicios Judiciales de Barranquilla.
El proceso judicial avanza por los presuntos delitos de enriquecimiento ilícito de servidor público y lavado de activos, cargos que enfrenta desde 2023 tras una investigación liderada por el Grupo de Tareas Especiales de la Fiscalía General de la Nación.
La diligencia, que se extenderá hasta el próximo 22 de mayo, es clave en el proceso penal, ya que podría marcar el inicio formal del juicio. Además, según fuentes cercanas al caso, esta sería la última oportunidad para que la defensa de Nicolás Petro logre un preacuerdo con la Fiscalía, antes de que el juez primero especializado de Barranquilla, Hugo Carbonó Ariza, decida las pruebas que serán admitidas en juicio.
El juez llama la atención por ausencia presencial
Durante esta jornada, el juez Carbonó solicitó explicaciones tanto a Nicolás Petro como a su abogado, Alejandro Carranza, por no haber asistido presencialmente a la audiencia, pese a que habían sido debidamente convocados con un mes de antelación.
Carranza justificó la inasistencia de su cliente alegando que las amenazas e insultos en su contra y la de su esposa, Laura Ojeda, se han intensificado en las últimas semanas, principalmente a raíz de la reciente consulta popular propuesta por el Ejecutivo. “Por seguridad, consideramos que lo más prudente era su participación virtual”, expresó el abogado.
En cuanto a su propia ausencia, Carranza explicó que sufre una bronquitis persistente agravada por los cambios de clima, lo que le impide viajar con regularidad. Pese a las explicaciones, la fiscal del caso, Lucy Marcela Laborde, cuestionó la coincidencia entre las incapacidades médicas y las fechas clave del proceso judicial.