El Senado de la República eligió recientemente a Héctor Carvajal Londoño como nuevo magistrado de la Corte Constitucional, en reemplazo de Cristina Pardo. Su designación, con 66 votos a favor, no pasó desapercibida: más allá de sus credenciales profesionales, su cercanía con el presidente Gustavo Petro y su trayectoria como abogado de figuras de todo el espectro político han generado una ola de cuestionamientos sobre la independencia judicial en Colombia.
Un abogado con conexiones transversales
Nacido en Guacarí, Valle del Cauca, Héctor Carvajal es un jurista con más de tres décadas de experiencia en derecho electoral, administrativo y público. Es egresado de la Universidad Católica de Colombia, con especialización en Derecho Administrativo y una maestría en Derecho Público. Ha sido conjuez del Consejo de Estado y de la Corte Suprema de Justicia, además de ejercer como fiscal delegado ante el Tribunal de Bogotá.
A lo largo de su carrera, Carvajal ha asesorado tanto al sector público como al privado. Su firma, Carvajal Londoño Abogados Asesores, ha prestado servicios jurídicos a entidades como el Fondo Nacional del Ahorro (FNA), con contratos recientes por casi 400 millones de pesos.
Pero su perfil ha ganado notoriedad sobre todo por su papel como defensor de figuras políticas clave. Fue abogado de Gustavo Petro en varios episodios decisivos, incluyendo su destitución como alcalde de Bogotá en 2013, caso que terminó con un fallo favorable del sistema interamericano. También representó al hoy presidente ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) por presuntas irregularidades en la financiación de su campaña presidencial de 2022.
Paradójicamente, Carvajal también ha sido abogado del expresidente Álvaro Uribe y de sus hijos, así como de otras figuras como la exgobernadora Oneida Pinto y el exalcalde Daniel Quintero. Incluso habría facilitado un encuentro entre Uribe y Petro en 2023, donde se discutieron temas de interés nacional.
Críticas por cercanía con Petro y cuestionamientos por edad
La elección de Carvajal fue anticipada. Desde días antes de la votación, su nombre se perfilaba como favorito frente a las candidatas Karena Caselles y Dídima Rico. Sin embargo, diversos sectores políticos y académicos alertaron sobre los riesgos que implica su designación para la independencia judicial del país.