Este miércoles se llevó a cabo la tercera sesión de la sexta edición del Congreso Empresarial Colombiano, organizado por la ANDI. En medio de la conferencia, el exministro de Hacienda y precandidato presidencial, Óscar Iván Zuluaga, se refirió a los retos que tiene el país en materia de generación de empleo y superación de la pobreza.
Zuluaga, quien volvió al ruedo político luego de que la Fiscalía General de la Nación archivara una investigación que adelantaba en contra de su hijo, David Zuluaga, quien fungió como jefe de su campaña presidencial en 2014 y que era investigado por supuestos nexos con el hacker Andrés Sepúlveda, afirmó que el país enfrenta un proceso de reactivación muy importante y que por esa razón quien quiera llegar a la Presidencia debe alejarse de discusiones sin sentido.
"Buscaré la Presidencia de nuestro país, lo haré con una propuesta innovadora, de inclusión y que estimule la construcción de consensos. La sociedad colombiana no quiere más peleas y discusiones inútiles, lo que espera son candidatos presidenciales que aporten propuestas a la solución de los problemas", expresó Zuluaga.
El exministro agregó que: "Si avanzamos en ese dirección podemos convocar a millones de colombianos, comenzaré desde mi partido, luego buscaré jóvenes hombre y mujeres que tengan diferencias pero que coincidan en la necesidad de construir una sociedad con justicia social y con oportunidades para todos".
Zuluaga resumió su propuesta en materia económica en cinco pilares fundamentales, el primero de ellos está basado en un acuerdo sobre la fundamental: contra la corrupción y por la democracia. Según explicó, una reforma a la justicia y una política son esenciales en este punto, pues por medio de ellas se avanzaría en el expediente digital y agilización de trámites, en la supresión de funciones electorales y en la reducción del tamaño del Congreso y de sus salarios.
Como un segundo ingrediente de su propuestas, sostuvo que se necesita un Estado ágil y moderno que produzca confianza en la ciudadanía. Dicho Estado debería basarse en el uso legítimo de la autoridad, austeridad para liderar con el ejemplo y bajo un modelo de servicio al ciudadano.