Armando Benedetti continúa en el ojo del huracán. No solo por los constantes escándalos que lo rodean y que penetran al Gobierno Petro, sino por sus diferencias notorias con algunos miembros del mismo colectivo, como el caso de la canciller Laura Sarabia. Ahora, parece que el ministro del Interior abrió un nuevo frente de batalla que podría seguir escalando y volver a dar un golpe contundente al mandato progresista.
A este conflicto también se le debe sumar la caída de la Consulta Popular la semana pasada. Una apuesta en la cuál Benedetti se mostraba confiado y que terminó frustrada cuando en el Senado decidieron no dar el aval para realizarla.
Hace tan solo un mes, la canciller Sarabia anunció que le había aportado a la Fiscalía chats de Benedetti - en el marco de la denuncia por violencia política y de género - a lo cual el ministro indicó que no se iba a referir nuevamente: “Yo no me voy a referir a absolutamente nada. Desde que ella dejó de ser mi secretaria no me importa lo que ella haga o diga. Te apuesto un millón de pesos a que no me sacas de aquí”, dijo en su momento.
Además, realizó un gesto que muchos tomaron como provocador, otros como una simple respuesta de quien pretende no dar visibilidad al conflicto: taparse la boca cuando diferentes medios le preguntaban sobre el distanciamiento con su otrora asesora y amiga.
Sin embargo, el pasado martes, desde su cuenta personal el ministro indicó que: “¿Qué tienen en común Laura Sarabia, Mauricio Pava, Daniela Andrade Valencia, Fomag, Fiduprevisora y Luis Alberto Quesada. Ibañez Abogados SAS, Conlegales, TAXA consultores SAS? Ya hay respuesta a esa investigación”.
Hasta el momento, el único que le ha dado respuesta a su mensaje, según confirmó El Tiempo, fue el penalista Mauricio Pava, exabogado del presidente Petro en la indagación ante la Comisión de Acusación de la Cámara por la supuesta financiación ilegal de su campaña; de la primera dama, Verónica Alcocer, y parte del equipo de defensa de Sarabia.