En medio de la conmoción nacional por el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay, un nuevo capítulo político y judicial se abre: su investidura como congresista está en juego.
La demanda presentada ante el Consejo de Estado, que solicita la pérdida de su fuero parlamentario, ha generado rechazo generalizado por su oportunidad y contenido. ¿Quiénes están detrás de esta acción legal y qué argumentos exponen?
Las organizaciones demandantes
La denuncia fue presentada por dos organizaciones sindicales: la Confederación Unión de Trabajadores de Colombia (CUT) y el Sindicato de Servidores Públicos del Ministerio de Defensa (Sinsergen). Ambas entidades argumentan que el senador Uribe incurrió en actos de proselitismo político fuera del período autorizado por la ley electoral, constituyendo así una violación al régimen de inhabilidades e incompatibilidades establecido en la Constitución.
El vocero principal de la demanda es Carlos Alberto Sánchez Grass, presidente de Sinsergen, quien declaró en rueda de prensa que el documento contiene “evidencia fotográfica, audiovisual y testimonios juramentados” que demostrarían que Uribe Turbay participó en actividades proselitistas el mismo día en que fue víctima del atentado, el pasado 7 de junio.
“Aunque el senador sufrió un atentado que afectó gravemente su vida, eso no lo exime de responder ante la ley”, dijo Sánchez Grass, marcando una línea entre la solidaridad humana y la responsabilidad legal.
¿Qué dice la demanda?
El documento argumenta que Miguel Uribe, en su calidad de legislador y figura reconocida, utilizó su investidura para hacer campaña electoral en un periodo prohibido, con el objetivo de posicionarse como precandidato para las elecciones regionales de 2026. Según la demanda, esta conducta se ajusta a la causal de pérdida de investidura descrita en el artículo 183, numeral 1º, de la Constitución Política.
Incluso va más allá: el texto sostiene que el ataque que sufrió el senador fue consecuencia indirecta de sus actos. En palabras del propio Sánchez Grass: “Su imprudencia al actuar fuera del marco legal desencadenó las circunstancias que llevaron al ataque contra su vida”.