La historia se repite una vez más. Desde el Congreso de la República denuncian que durante un bombardeo realizado por el Ejército Nacional en contra del ELN, el pasado 16 de septiembre, murieron cuatro menores de edad, información que fue ocultada por el Ministerio de Defensa.
De acuerdo con la denuncia del senador Iván Cepeda, del Polo Democrático, de las ocho personas que fallecieron en el bombardeo adelantado en El litoral de San Juan, Chocó, cuatro eran adolescentes, entre ellos, un joven de 13 años y tres de 17 años.
Hay que recordar que, la operación fue presentada como exitosa por parte del Ministerio de Defensa, al señalar que en ella se había dado de baja a varios guerrilleros y herido de muerte a alias ‘Fabián’. Sin embargo, como en otras ocasiones, el Ministerio no informó a la opinión pública que dentro de los abatidos hubiese adolescentes.
La edad de los fallecidos se confirmó luego de que el senador solicitara vía derecho de petición al Instituto Nacional de Medicina Legal dichos datos. Por lo tanto, la sociedad colombiana solo la conoce tres semanas después, tras la confirmación de la existencia de "cuerpos de menores de edad" recibidos por el Instituto para la práctica de necropsia medicolegal y que "según la documentación entregada por las autoridades competentes, están relacionadas con hechos ocurridos el 16 de septiembre".
Ante estos sucesos, Cepeda le solicitó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y a la Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas sobre los Niños en los Conflictos armados, que realicen una visita al país para conocer de primera mano la situación que enfrenta la niñez con ocasión del reclutamiento forzado y del tratamiento de guerra que han recibido por parte de las Fuerzas Militares, y examinen las medidas adoptar en el marco de su mandato.
"La responsabilidad en la protección de la vida de los niños y niñas no corresponde únicamente a los grupos armados promotores del reclutamiento, quienes deben responder por cometer este crimen de guerra. El Estado colombiano tiene una obligación internacional de protegerlos. Sin embargo, ha sido una constante de las Fuerzas Militares realizar el método de mayor impacto y daño a la vida sin distinción: los bombardeos. No hay nada más excesivo que matar a niños y niñas reclutados en un contexto de vulnerabilidad y abandono estatal para conseguir una ventaja militar que se podía obtener por otros medios", señaló el senador.