El exjefe negociador de paz y precandidato presidencial de la Coalición de la Esperanza, Humberto de la Calle, se unió al reto del “mea culpa” que propuso el concejal Carlos Fernando Galán y compartió algunas situaciones de su carrera política y vida personal de las cuales se arrepiente.
A través de un video publicado en su cuenta de Twitter, De la Calle confesó que se arrepiente de haber tenido una cauchera cuando era niño para matar pajaritos, como también, de haber disfrutado de las corridas de toros.
Además, afirmó que en su época de colegio tenía cierta sensibilidad por los demás, pero luego cambió su actitud hasta convertirse en un "burguesito" pensando en el éxito reflejado en cosas materiales.
"Una sensibilidad que tenía en el colegio por los demás, luego desapareció y me volví un burguesito, en mi profesión, creyendo que el éxito era ganar plata, tener carros, bienes que hoy veo que son superfluos", dijo De la Calle al tiempo que declaró que la pandemia de coronavirus le ha simplificado la vida.
El exjefe negociador lamentó que por influencia de sus compañeros, en el Colegio Mayor de Nuestra Señora de Manizales, llegó a pensar que las personas LGBTI "eran pervertidos o enfermos".
"Para mí es una cosa del pasado, por fortuna lo logré superar y hoy sé que son simplemente personas que tienen su identidad y que tienen derechos, pero me arrepiento de no haber logrado ese conocimiento antes", sostuvo.
Con respecto a su vida política aseguró que se arrepiente de no haber enfatizado en que se aplicara en el país la constituyente que lograron en el año 1991. "Me faltó audacia y más empeño para que no se diluyera muy buena parte de lo que allí se dijo como hoja de ruta para Colombia".