En medio de una creciente ola de críticas y polémica, Gustavo Petro encendió un nuevo conflicto con sus recientes declaraciones sobre el papel de los medios de comunicación y la influencia de la mafia en la política colombiana. Durante un discurso pronunciado en la ceremonia de posesión de la defensora del Pueblo en el departamento del Chocó, Petro describió a algunas periodistas como “muñecas de la mafia”, una afirmación que ha generado una serie de reacciones intensas, pero también ciertas defensas.
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A propósito, Gustavo Bolívar, el director del Departamento para la Prosperidad Social (DPS) y un fiel aliado del presidente, salió a defenderlo en medio de la tormenta mediática. A través de su cuenta de X, Bolívar argumentó que no solo existen “muñecas de la mafia” en el país, sino también “muñecos de la mafia”, un término que, según él, se refiere a organizaciones criminales de mayor tamaño. Él intentó matizar el impacto de las palabras del presidente al afirmar que, aunque la frase era desafortunada, Petro no generalizó y se refería a periodistas que, a su juicio, han vendido su independencia para defender intereses mafiosos, no necesariamente vinculados al narcotráfico.
Bolívar se esforzó por aclarar que la mafia, en este contexto, no se limita al narcotráfico sino que incluye cualquier organización criminal, mencionando casos como el desfalco de regalías y escándalos de corrupción en empresas estatales. El director del DPS también expresó su desconcierto sobre por qué algunas periodistas se han sentido aludidas por las declaraciones del presidente, sugiriendo que habría que reconocer la existencia de “muñecos de la mafia” en proporción aún mayor.