El Senador Gustavo Bolívar es uno de los hombres de confianza de Gustavo Petro y conoce plenamente el programa financiero que quiere implementar el nuevo gobierno. Sin embargo, considera que la mal llamada ‘herencia’ del pasado gobierno es piedra de tropiezo para iniciar con proyectos sociales, pues falta presupuesto.
“Al presupuesto que nos entrega Duque es algo completamente desfinanciado, apenas un 11% más con relación al periodo anterior, que es prácticamente la inflación. De esos 391 billones había 19 para pagarle al fondo de estabilización del precio de la gasolina. Hay que recuperar ese dinero para los programas sociales”, aseguró Bolívar.
Considera de vital importancia que se apruebe el aumento en el presupuesto nacional, pues de lo contrario difícilmente Petro pueda cumplir sus objetivos y su promesa de ayudar a los menos favorecidos.
“Con 14 billones que adicionamos que salen de un sobrerecaudo que hay en la Dian favoreciendo los precios del petróleo, pudimos rehacer ese presupuesto y llevarlo a 405 billones. Restando los 19 de los combustibles, nos da el precio del año pasado más la inflación. No hay nada novedoso ahí y nosotros necesitamos para cumplir la promesa de ayudar a 7 millones de personas que aguantan hambre”, añadió el Senador.
Para Bolívar, el déficit fiscal es uno de los puntos álgidos que no se pueden pasar por alto y que si no se trata desde ya, puede generar serios problemas financieros para el país. “Hay un déficit fiscal muy alto. Ningún país con déficit de 8 puntos puede mantenerse en concierto internacional en los estándares de los precios de intereses y seguros. El objetivo de la reforma es llevarla a pagar 34 billones de déficit fiscal. De lo contrario va a empezar a subir el precio de la deuda y de los intereses, entre más déficit fiscal haya las calificaciones van a ser mucho más bajas”, explica el Senador.
Bolívar aseguró que uno de los culpables de la difícil situación que se vive en el país con la gasolina es el expresidente Duque que, según el Senador, se hizo el de la vista gorda con el precio del combustible y le dejó esta tarea al gobierno entrante.
“Hay varias opciones, hacer la que hizo Duque que fue hacerse el loco y dejarle el problema al presidente que sigue, pero el problema es que esas deudas se van acumulando. Entre más deba el país, esas calificaciones son más bajas y los intereses más altos”, lamenta el Senador al ver los números rojos de Colombia.