En un hecho sin precedentes en la historia judicial colombiana, la Fiscalía General de la Nación solicitó este miércoles la condena del expresidente Álvaro Uribe Vélez por tres graves delitos: fraude procesal, soborno y soborno en actuación penal.
La petición se realizó durante los alegatos finales del juicio oral que se adelanta en contra del exmandatario, acusado de manipulación de testigos para favorecer su situación jurídica.
La fiscal del caso, Marlenne Orjuela, fue enfática al presentar su solicitud ante la jueza del proceso: “Hoy, con pleno respeto de las garantías procesales, comparece el ente fiscal a solicitar de manera clara y firme un sentido de fallo condenatorio contra el ciudadano Álvaro Uribe Vélez en su calidad de determinador de las conductas punibles”, declaró durante la audiencia.
Según la representante del ente acusador, “las pruebas practicadas han sido concluyentes” para demostrar que Uribe participó de manera directa, aunque a través de terceros, en un entramado que buscaba alterar versiones testimoniales y deslegitimar a opositores políticos mediante prácticas ilegales.
¿Cuáles son los delitos por los que se pide condena?
1. Fraude procesal
El delito de fraude procesal implica inducir en error a una autoridad judicial mediante la presentación de pruebas falsas o manipuladas. En este caso, la Fiscalía argumenta que Uribe habría promovido la obtención de testimonios supuestamente falsos de exparamilitares, con el fin de desvirtuar acusaciones que lo vinculaban con estructuras armadas ilegales. Estos testimonios, según la acusación, fueron luego presentados en distintos escenarios judiciales para incidir en decisiones que lo favorecieran.
2. Soborno
El soborno, como figura penal, se configura cuando una persona ofrece o entrega dádivas a otra con el fin de alterar su comportamiento, generalmente en un contexto institucional o judicial. La Fiscalía sostiene que personas cercanas a Uribe ofrecieron beneficios económicos y jurídicos a testigos, con el objetivo de que modificaran o mintieran en sus declaraciones. Aunque el expresidente no habría entregado directamente estos incentivos, sí habría tenido conocimiento y participación determinante en la estrategia.