La relación entre los dos países se ha fortalecido desde las últimas tres décadas hasta llegar actualmente a que Colombia sea uno de los principales aliados estratégicos de Estados Unidos en América Latina. Política, económica y socialmente esa amistad diplomática es relevante para el país y, dependiendo del candidato elegido, sea Donald Trump o Joe Biden, el país podría evidenciar cambios.
Estas elecciones, además, revisten mayor relevancia por darse en medio de la pandemia de coronavirus, lo que ha implicado situaciones atípicas dentro del proceso de campaña y elección. Además, se presume que establecerá un récord de participación, tanto por la crisis que despierta el interés político de los ciudadanos, como porque se estableció la votación por correo.
Los expertos establecen que Colombia no juega un papel central en la elección presidencial, por lo que políticas directas para el país no son más que una respuesta obligada para captar la atención de los medios o de los votantes latinos en Estados Unidos. Sin embargo, las posturas de cada uno de los candidatos inciden en la influencia que ejerce la potencia en el territorio y la política nacional.
“Lo que está en juego es una apuesta, ya sea por continuar con una política aislacionista del país más importante del mundo o apostar por una aproximación multilateral con la cual los problemas conjuntos de muchos países se abordan sumando los esfuerzos de cada uno de ellos. Es una apuesta a una aproximación individual que busca proteger los intereses de los Estados Unidos sin necesidad de contar con otros aliados (Trump) o una aproximación multilateral (Biden), lo cual, para países como Colombia, es muy importante porque tenemos problemas como el crimen transnacional y los problemas de seguridad asociados al narcotráfico y en un momento como el que estamos viviendo en la crisis desatada por la pandemia”, señaló a KienyKe.com el decano de la Facultad de Economía de la Universidad Externado de Colombia Julián Arévalo.
Como explica Arévalo, para cualquier país del mundo es importante mantener una relación con la principal potencia económica como lo es Estados Unidos y Colombia la tiene, sin embargo depende de la postura del ganador, Trump o Biden, qué enfoque se de a esa relación: o aislacionista, casi que en una sola dirección vertical, como la ha sostenido el actual presidente durante su gobierno, o una diplomacia multilateral que establezca alianzas y apoyos conjuntos como podría hacerlo el ex vicepresidente.
“La apuesta de Trump ya la conocemos, hemos visto durante los últimos 4 años que el interés hacia los países de la región, en particular hacia Colombia, no ha sido demasiado importante, hay una preocupación en Estados Unidos sobre las drogas pero no un enfoque cooperativo para abordar un problema como este. El enfoque de Biden, por lo que ha dicho en campaña y su experiencia, desde hace más de 20 o 30 años, es una responsabilidad moral que algunos de sus conocedores manifiestan que él expresa hacia la región”, señaló Arévalo.
El narcotráfico es el punto central de la relación entre Colombia y Estados Unidos, el mayor productor frente al mayor consumidor, por esto desde ese enfoque se puede evidenciar el futuro de las relaciones diplomáticas. Mientras Trump ha insistido en la erradicación de cultivos, incluso amenazando con desacreditar al país en la lucha contra el narcotráfico, Biden podría fundamentar el apoyo en la guerra contra las drogas en el enfoque social y de derechos humanos.
En este sentido, Arévalo coincide con el profesor Mauricio Jaramillo, internacionalista de la Universidad del Rosario y analista geopolítico de la Universidad de París, quien asegura que la experiencia de Biden como vicepresidente de Barack Obama al retomar las relaciones con Cuba y expresidente de la Comisión de Relaciones Internacionales del Senado, es experiencia en los temas de América Latina y mayor recorrido en política exterior.