Desde algunos sectores del Centro Democrático se percibe cierto inconformismo con la gestión del Gobierno de Iván Duque y de cara a las elecciones de 2022 podría haber un distanciamiento entre el partido y el presidente en busca de retomar la lucha por banderas uribistas como la seguridad democrática.
Para nadie es un secreto que la seguridad ha sido uno de las falencias más notorias del actual Gobierno. La guerra que permanecía en el campo ahora también está presente en las calles, aumentaron los cultivos de coca y desde el Centro Democrático afirman que la Fuerza Pública no solo está dividida, sino que se encuentra infiltrada.
En ese orden de ideas, son varios los los cuestionamientos que recaen sobre la actual administración. La crisis que explotó el pasado 28 de abril dejó ver las primeras críticas. A un mes del inicio de las protestas, el expresidente Álvaro Uribe, en entrevista con el diario El Mundo, de España, aseguró que a Duque le ha faltado autoridad en medio del paro.
"Sí, le ha faltado. La tiene que fortalecer, lo digo de la manera más constructiva, y es factible por el profesionalismo de las fuerzas armadas", aseguró el jefe natural del Centro Democrático.
Ese mensaje se sumó a otras críticas que el partido del mandatario ha hecho desde que fue radicada la reforma tributaria, que dio inicio a la protesta social y que marcó el particular distanciamiento entre la bancada y el jefe de Estado.
Incluso, en la entrevista con el diario español, Uribe advirtió que la razón por la que el paro se había prolongado es porque "existe una inconformidad social comprensible por el delicado problema social que hay en el país y por una reforma tributaria equivocada, que mi partido pidió retirar".
No obstante, no solo el expresidente Uribe ha expresado su inconformismo con respecto al manejo que le ha dado Duque a diferentes temas. El senador Gabriel Velasco Ocampo anunció el pasado 10 de mayo a través de sus redes sociales que renunciaba a la vocería de Centro Democrático ante la postura del presidente Iván Duque y "su abandono" a la ciudad de Cali en medio de la crítica situación que vivió por esos días.
El presidente Duque finalmente sí viajó a Cali. Sin embargo, la visita a la capital del Valle del Cauca fue muy corta. Llegó a la ciudad aproximadamente a las 3:00 de la mañana. Allí se reunió con la gobernadora del Valle del Cauca, Clara Luz Roldán; el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina; altos mandos de la fuerza pública y los ministros de Interior y de Defensa, y antes de las 6:00 de la mañana ya regresaba a Bogotá.