Una nueva grieta se abre en el escenario político colombiano. Este martes 25 de junio, el ministro del Interior Armando Benedetti respondió con dureza a las críticas lanzadas por el expresidente Juan Manuel Santos contra el gobierno de Gustavo Petro. Lo que comenzó como una entrevista cargada de advertencias institucionales terminó convirtiéndose en una batalla verbal que pone de relieve las profundas fracturas dentro del llamado “centro político” colombiano.
El origen del conflicto: Santos habla, Benedetti reacciona
Todo comenzó con una entrevista de Juan Manuel Santos en Noticias Caracol, en la que el Nobel de Paz hizo duras declaraciones sobre el rumbo del actual gobierno, al que comparó con “un barco a la deriva”. Sus palabras no se quedaron en lo abstracto: señaló a Benedetti como el “talón de Aquiles” de Petro, cuestionando su papel como operador político y su respaldo a decisiones consideradas por Santos como “inconstitucionales”.
“Advertí a Petro sobre Benedetti cuando me buscó antes de la campaña presidencial de 2022. Aún así, lo convirtió en su principal debilidad”, afirmó el exmandatario, criticando directamente la influencia de Benedetti en decisiones como la propuesta de una Asamblea Nacional Constituyente, el respaldo a la consulta popular y la emisión de decretos controvertidos.
La reacción de Benedetti: ataques directos y sin filtro
La respuesta de Armando Benedetti no tardó en llegar. A través de su cuenta oficial en la red social X (antes Twitter), el ministro lanzó una serie de calificativos que rápidamente se volvieron tendencia nacional.
“Santos cree ser Winston Churchill, pero en realidad es un remedo de británico incompetente, inseguro y dubitativo”, escribió Benedetti, rematando con una comparación ácida: “No era un jugador de póker, sino de parqués”.
Este tipo de declaraciones representan un quiebre simbólico entre dos figuras que en el pasado compartieron trincheras. Benedetti fue presidente del Senado durante el mandato de Santos y líder visible del Partido de la U, que sirvió de plataforma para buena parte de las reformas del gobierno santista. Hoy, ese vínculo parece completamente roto.