Antonio Perry, abogado y hoy candidato a la Cámara de Representantes por Bogotá, aseguró que su entrada a la política fue una decisión consciente que implicó renuncias personales. “Yo ya tenía dos becas, pero las dejé a un lado y boté todo para perseguir un sueño”, afirmó durante su entrevista con Kienyke.com.
Ese sueño, explicó, siempre estuvo ligado a lo público. “Yo crecí en una casa en la que lo público siempre estuvo en el centro de la mesa”, dijo, al recordar que su padre fue servidor público y su madre ha trabajado toda la vida ayudando a personas en temas de nutrición. “Desde que me criaron, me criaron para pensar en colectivo”, agregó.
Perry señaló que esa formación fue lo que lo llevó a estudiar Derecho. “Yo estudié derecho porque yo quería tener las herramientas para defender injusticias, para pelear contra las injusticias”, explicó.
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Del derecho privado a la política
Antes de tomar la decisión de entrar a la política, Perry trabajó durante cinco años en una firma multinacional ejerciendo en arbitraje internacional. “Yo fui muy feliz, me formó mucho, pero no sentía que tenía propósito”, aseguró.
Ese cuestionamiento se profundizó cuando decidió hacer una maestría. “Me pregunto si yo voy a arrepentirme más adelante en el camino si sigo por ese lado y la respuesta es un contundente sí”, relató. Fue entonces cuando optó por dejar el derecho privado y enfocarse en lo público. “Logro entrar becado a Harvard con el único propósito de volver a Colombia y ser funcionario público”, dijo.
Propuestas técnicas y menos polarización
Perry afirmó que su apuesta al Congreso se basa en propuestas concretas. “Vengo con unas propuestas muy concretas y muy técnicas”, señaló, al referirse al proyecto político que integra junto a Juan Daniel Oviedo.
Según explicó, uno de los problemas de la política actual es “mucho ruido, mucha polarización”. “Se vuelve la política de los lamentos”, afirmó, señalando que pocos candidatos presentan soluciones claras.