El pasado lunes 14 de febrero, el expresidente Álvaro Uribe Vélez acompañó a Óscar Iván Zuluaga en un recorrido por diferentes sectores de la capital como Chapinero y Puente Aranda. Además de una rueda de prensa con varios medios de comunicación donde recordó su gestión en el gobierno y reforzó su apoyo al candidato a la presidencia de su partido.
El exsenador durante este espacio con la prensa contestó varias preguntas no solo sobre su posición respecto a la candidatura de Óscar Iván Zuluaga sino que compartió su visión frente a la gestión del gobierno actual, las declaraciones de Aída Merlano sobre Álex Char y los recientes señalamientos de Andrés Vásquez, exasesor de comunicaciones a Piedad Córdoba sobre haber capitalizado políticamente la liberación de secuestrados para impulsar su carrera política en el 2007 y 2008, durante el segundo periodo de gobierno de Uribe.
Una de las primeras preguntas al exmandatario colombiano tuvo que ver con la grabación de María Fernanda Cabal en la que expresa su descontento con la gestión del presidente Iván Duque:
“Hay cosas muy buenas en el Gobierno, quien niega que el presupuesto educativo pasó de 33 a 49 billones o lo que se ha hecho de gratuidad universitaria o un crecimiento económico de un 10.2; y también cosas que faltan que uno las tiene que reconocer: Hay una gran queja de inseguridad, de narcotráfico, de microtráfico, no hay avances en la reducción del Congreso, de hacer una eliminación de entidades innecesarias del estado”, mencionó Uribe.
Por otro lado, también señaló la respuesta de la ciudadanía durante las últimas semana volanteando por diferentes rincones del país, en donde en varias ocasiones muchas personas han atacado sus ideas:
“Yo he pasado toda la vida en las calles…las campañas a la presidencia las hice con los talleres democráticos en las calles, donde me confrontaban con muchos temas y me apoyaban en otros. Nuestra posición frente a grupos violentos y frente al proceso en La Habana, cuya permisividad con el narcotráfico ha demostrado que no fue un proceso de paz sino de impunidad absoluta que le ha hecho mucho daño a Colombia. Nuestra política siempre ha sido de encuentro constructivo con los colombianos en la calle, cuando alguien me dice un improperio y me permite dialogar lo hago, cuando no me lo permite, no le contesto o como le contesté a la señora de Floridablanca: Ahí te mando una rosa y espero que ese muchacho que llevas en tus brazos pueda vivir feliz en la patria, quedo contento de haber tratado con respeto a mi compatriota”