En entrevista con KienyKe.com, el exgobernador del Meta y hoy candidato al Senado por la Coalición Verde, Alan Jara, expuso las principales banderas que llevará al Congreso si logra una curul el próximo 8 de marzo.
Jara, quien fue víctima de secuestro por parte de las extintas Farc, centró su discurso en la reparación a las víctimas, la seguridad en los territorios, la infraestructura regional y la necesidad de reformas en salud y educación.
A lo largo del diálogo, el dirigente llanero insistió en que el país requiere “decisiones estructurales” y menos polarización ideológica. “Muchas cosas en Colombia podrían resolverse si las vemos de manera más simple y no tan complicada”, afirmó.
Víctimas y reparación: “no hay una acción digna del Estado”
Jara fue enfático en señalar que una de sus principales motivaciones para aspirar al Senado es reformar la Ley de Víctimas. Según explicó, las cifras actuales evidencian un rezago profundo.
“Al día de hoy se han indemnizado 1.300.000 víctimas de 9.800.000 que hay. Eso significa que en 15 años apenas se ha indemnizado a menos del 10% de las víctimas. A ese ritmo no hay ni reparación integral ni una acción digna por parte del Estado”, sostuvo.
El candidato también cuestionó el cumplimiento de los compromisos por parte de las antiguas Farc. “Según un informe de la Contraloría General de la República, apenas han entregado el 15% de sus bienes cuando el compromiso era el 100%. Eso se convierte casi que en una burla frente a las expectativas de las víctimas”, afirmó.
Para Jara, el debate sobre víctimas debe retomarse con mayor contundencia en el Congreso. “Se requiere una decisión nacional de implementar los acuerdos y de responder conjuntamente como sociedad. Lo contrario perpetúa la frustración y la polarización”, agregó.
Seguridad y presencia estatal: “paz no es contraria a seguridad”
Desde su experiencia personal —estuvo secuestrado siete años y siete meses—, Jara aseguró que la seguridad debe ser complementaria a los esfuerzos de paz.
“Paz no es contraria a seguridad. Hay que buscar la paz, pero no abandonando la seguridad. Cuando se firmó el proceso se pudieron visitar zonas antes vedadas, pero el Estado no hizo presencia integral. Y cuando hablo de presencia no es solo militar o policial, sino de educación, salud e infraestructura”, explicó.
A su juicio, la ausencia institucional permitió el avance de disidencias y nuevos grupos armados. “Al no hacer presencia, vuelven grupos irregulares y toman esas áreas. La no presencia del Estado termina generando los problemas de inseguridad”, enfatizó.
Infraestructura y vías terciarias: “son las verdaderas vías para la paz”
En materia regional, Jara puso sobre la mesa la situación de la vía Bogotá–Villavicencio, clave para el Llano.