Las primeras versiones indican que Agmeth Escaf trató de levantar de sus sitios a los familiares de Luis Díaz, delantero colombiano, todo porque, al parecer, los boletos de Escaf coincidían con esas sillas. Eso no gustó a varios asistentes de allí, algunos de los cuales gritaron improperios contra Escaf, a quien no bajaron de "populista".
“En efecto llegué y no había puestos libres porque se los habían cogido a pesar de ser puestos numerados, pero el problema surgió desde que llegué a la zona de esas gradas, mucho antes de exigir mis puestos. El ataque y el acoso que sufrió mi familia se remite es a un tema de violencia política e intolerancia. Lo sé por lo que me gritaban y decían”.
El congresista señaló también que las agresiones llegaron a una dimensión física, lo cual le afectó "especialmente porque estaba mi suegra que es una señora mayor, por eso preferimos subirnos a un palco y protegernos, pero eso de echarnos cerveza en la cara y otras agresiones son comportamientos muy bajos. Muy ruines”