Han pasado 30 años desde que el máximo comandante de la desmovilizada guerrilla del M-19 y candidato presidencial por la Alianza Democrática 19 de Abril (AD/M-19) fue asesinado cuando se dirigía a la ciudad de Barranquilla en el marco de su campaña política.
"Lo que nosotros queríamos en estos años era alcanzar la verdad y esclarecer el caso, para el país — que tiene derecho a conocer la verdad — y para nosotros porque perdimos a quien más amamos”, le contó a Kienyke.com María José Pizarro, hija del dirigente político un día de antes de que se cumplan las tres décadas del fallecimiento de su padre.
El asesinato de Carlos Pizarro fue uno de varios homicidios cometidos contra importantes líderes políticos y sociales de la desmovilizada guerrilla del M-19 y de partidos de oposición, como la Unión Patriótica a finales de los años 80 y principios de los 90, en medio de una violencia que convulsionaba al país.
Pizarro fue acribillado por un sicario dentro de una aeronave de Avianca, en presencia de su esquema oficial de protección provisto por el extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).
La historia de Carlos Pizarro, es la historia que se sigue repitiendo hoy en día en Colombia con líderes sociales, sindicales y defensores de Derechos Humanos. Grupos ilegales que se oponían y se veían amenazados por lo que representaba y no vieron otra que silenciar su voz para siempre.
“Al principio no hubo posibilidad de constituirse como parte civil en el caso, yo no estaba reconocida como hija de mi padre, y era una niña. Más adelante más o menos en el 2004- 2006 yo logré iniciar un proceso para recuperar mi apellido y a partir de allí pude constituir como parte civil en el caso”, dijo María José, quien hoy es representante a la Cámara.
Los primeros años en búsqueda de justicia y verdad ante la jurisdicción penal interna no arrojaron mayores resultados. “Inicia una lucha para que el caso avanzara un poco porque se encontraba prácticamente cerrado”, señaló la política.
Solo doce años después (en 2002) fueron condenados como reos ausentes los jefes paramilitares Carlos y Fidel Castaño, por su participación en el crimen. Sin embargo, el caso quedó quieto luego de esas condenas.
“Yo creo que sentían que ese era el máximo de la verdad que podían alcanzar, pero nosotros en última estábamos luchando por alcanzar una verdad judicial que nos llevara a saber quiénes eran los verdaderos responsables del asesinato del padre. Es decir, quiénes habían sido los autores intelectuales, quienes habían dado la orden, en nuestro criterio los castaños pues sencillamente fueron una pieza más de todo un engranaje que vinculaba al DAS”, dijo la representante a este medio.
En el año 2010 el asesinato de Carlos Pizarro fue declarado crimen de lesa humanidad, por lo que el caso se volvió imprescriptible, es decir que no se extingue más allá de los años.
María José cuenta que durante este tiempo logró avanzar en la investigación de manera más efectiva, haciendo presión ante la Fiscalía General de la Nación: “ellos han tenido toda una serie de mecanismos para mantener en la impunidad el caso”.
Sin embargo, narra que en el año 2014 llegó un fiscal que detenía un mayor nivel de compromiso y a partir de eso pudimos avanzar un mínimo la investigación y esclarecer algunas cosas.
En ese momento establecieron otras líneas de investigación, y vincularon formalmente algunas personas, incluido Jaime Ernesto Gómez, que era uno de los escoltas de Pizarro del DAS, y quien asesinó al sicario que asesinó al excandidato presidencial a bordo del avión, por lo que inicia un proceso ya en los juzgados.
Caso Carlos Pizarro: en el limbo jurídico
María José afirma que en estos momentos el proceso jurídico de su padre se encuentra en un limbo jurídico.
“Él (Jaime Ernesto Gómez) se acogió a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), justo cuando estaba a portas de leerse su sentencia (en la justicia ordinaria) y ahora desde septiembre del 2019, estamos a la espera de que la JEP establezca si tiene competencia sobre el caso, y por lo tanto pueda seguir avanzando”, manifestó la hija de Pizarro.