Aunque muchos creen que Halloween nació en los Estados Unidos, su origen se remonta a Irlanda, en el año 100 d.C.. En esa época, los pueblos celtas celebraban el Samhain, palabra gaélica que significa “el fin de la cosecha”. Durante este festival, se almacenaban provisiones sacrificando al ganado y se encendían grandes hogueras. Los celtas pensaban que en la noche de Samhain los espíritus de los muertos regresaban al mundo de los vivos, por lo que se disfrazaban para alejar a los malos entes.
Con el paso del tiempo, esta festividad fue transformándose y adaptándose a diferentes culturas. Hoy, Halloween se celebra en casi todo el mundo, con expresiones que van desde ceremonias íntimas hasta grandes fiestas internacionales.
Irlanda: el carnaval más grande de Europa
El lugar donde todo comenzó sigue siendo un epicentro de celebración. En la ciudad de Derry, se organiza cada año el Carnaval de Halloween Banks of the Foyle, considerado el festival más grande de esta fecha en Europa.
Entre el 25 de octubre y el 2 de noviembre, la ciudad se transforma en un escenario lleno de actividades: desfiles, espectáculos de fuego, fuegos artificiales, concursos de disfraces, casas embrujadas y espacios familiares. Durante nueve días, tanto locales como turistas disfrutan de una experiencia escalofriante y cultural, reconocida como una de las más importantes del continente.
México: la magia del Día de los Muertos en Oaxaca
En México, el Día de los Muertos se celebra cada 2 de noviembre, pero las actividades inician desde el 31 de octubre. Esta tradición honra a los difuntos con la creencia de que sus espíritus regresan para compartir con sus familias.