En un video publicado en youtube, una mujer describía animadamente una trama secreta (de la cual no se tienen pruebas) de miembros de la élite global, como Bill Gates y Anthony Fauci, para explotar la pandemia del coronavirus y así obtener ganancias y poder político.
En el video de 26 minutos, la mujer afirmó cómo Fauci, el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y una de las principales voces sobre el coronavirus, había silenciado su investigación sobre cómo las vacunas pueden dañar el sistema inmunitario de las personas.
Son esos sistemas inmunitarios debilitados, declaró, los que han hecho a la gente susceptible a enfermedades como la COVID-19.
El video, que es una escena de un dudoso documental más largo llamado “Plandemic”, fue rápidamente aprovechado por los antivacunas, el grupo conspirativo QAnon y los activistas del movimiento Reopen America, en consecuencia, fue visto más de ocho millones de veces.
Asimismo, ha convertido a la mujer, Judy Mikovits, de 62 años, una científica desacreditada, en una nueva estrella de la desinformación sobre el virus.
Su ascenso fue impulsado no solo por el video de youtube, sino también por un libro que publicó en abril, “Plague of Corruption” (plaga de corrupción), que presenta a Mikovits como una persona que dice la verdad y que lucha contra el engaño en la ciencia.
En las últimas semanas, se ha convertido en la favorita de las publicaciones de extrema derecha como The Epoch Times y The Gateway Pundit. Las menciones de ella en las redes sociales y la televisión han aumentado hasta 14.000 al día, según la empresa de información de medios Zignal Labs.
El ascenso de Mikovits es el último giro en las guerras de desinformación del virus que se han desatado a lo largo de la pandemia. Los teóricos de la conspiración han utilizado la incertidumbre y el miedo en torno a la enfermedad para fabricar muchos villanos.
Entre ellos se encuentran Fauci, tras su aparente gesto de desaire al presidente estadounidense, Donald Trump, y Gates, cofundador de Microsoft, por haber iniciado la enfermedad. También han impulsado la idea infundada de que las ondas inalámbricas 5G pueden ayudar a causar la enfermedad.
Por otro lado, han creado sus propios héroes, como Mikovits.
Los teóricos de la conspiración “remodelan a una impulsora de la pseudociencia desacreditada como una denunciante para hacer contrapeso a la verdadera pericia”, dijo Renee DiResta, investigadora de desinformación del Observatorio de Internet de Stanford.
Mikovits no respondió a las solicitudes de comentarios.
Mikovits es licenciada en Biología por la Universidad de Virginia y doctora en Biología Molecular por la Universidad George Washington. De 1992 a 2001, trabajó en el Instituto Nacional del Cáncer como becaria de postdoctorado, científica de plantilla y directora de laboratorio, y luego fue directora de investigación del Instituto Whittemore Peterson para Enfermedades Neuroinmunes de 2006 a 2011.
En 2011, después de que su investigación sobre el síndrome de fatiga crónica fuera desacreditada, fue despedida de Whittemore.
El ascenso de Mikovits a la notoriedad en internet ha sido repentino. De acuerdo con los datos de Zignal Labs, se le mencionó muy pocas veces en las plataformas de redes sociales en febrero.
En abril, la cobertura de Mikovits se elevó a 800 menciones al día. Ese mes, Darla Shine, la esposa de Bill Shine, exejecutivo de Fox News y exasesor de Trump, promocionó el libro de Mikovits en un tuit. Videos de The Epoch Times, una publicación vinculada a Falun Gong, y el medio conservador “The Next News Network” entrevistaron a Mikovits sobre la pandemia, lo que generó más de 1,5 millones de visitas en las redes sociales.