Estados Unidos aplicó 32 sanciones contra ciudadanos rusos y entidades de ese país, por la presunta interferencia en las elecciones nacionales de 2020, informó este jueves el Departamento del Tesoro en un comunicado.
"El (Departamento del) Tesoro sancionó a 32 entidades y ciudadanos llevando adelante intentos dirigidos por el Gobierno ruso de influir en las elecciones presidenciales de EE. UU. en 2020, y por otros actos de desinformación e interferencia", consigna el texto.
Asimismo, y en alianza con otros países, fueron sancionadas ocho personas en relación a Crimea, añade el comunicado.
Alexéi Grómov, el primer subjefe de gabinete de la administración presidencial rusa, fue uno de los hombres sancionados por su presunta participación en una campaña para socavar las elecciones presidenciales de Washington en 2020.
El Departamento del Tesoro afirmo en un comunicado que una red de "confidentes" del presidente ruso, Vladímir Putin, utilizó sus "conexiones comerciales ilícitas" para socavar la votación del año pasado.
"Entre los miembros de esta red se encuentra el primer jefe de gabinete de la administración presidencial de Rusia, Alexéi Grómov, previamente designado como funcionario del Gobierno en virtud de la orden ejecutiva 13661. Grómov lidera el uso que hace el Kremlin de su aparato mediático que busca exacerbar las tensiones en EE. UU. desacreditando el proceso electoral estadounidense de 2020. Como resultado, el Tesoro designa a Grómov en virtud de la orden ejecutiva 13848 por haber intentado interferir en las elecciones presidenciales de 2020 en Estados Unidos", dice el texto.
Las sanciones de Washington también incluyen a consultor político ruso y ucraniano Konstantín Kilimnik, ya que supuestamente "proporcionó a los servicios de inteligencia rusos información sensible sobre las encuestas y la estrategia de la campaña" durante la campaña de las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
Sin embargo, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, afirmó que Washington buscará oportunidades para cooperar con Rusia para construir una relación más estable y predecible.
Rusia ha negado en repetidas ocasiones todas las acusaciones de intromisión en las elecciones de otros países, en particular de Estados Unidos.