El Gobierno de Rusia condenó la injerencia foránea en los asuntos internos de Cuba tras las manifestaciones del domingo en algunas localidades que La Habana calificó como un intento de desestabilización promovido desde Estados Unidos.
"Consideramos que es inadmisible la injerencia desde el exterior en los asuntos internos del país soberano", indicó la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, en un comunicado.
Este domingo 11 de julio el asesor en Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, aseguró que el país norteamericano desaprueba los actos de violencia perpetuados a los manifestantes en las protestas pacíficas. "Estados Unidos apoya la libertad de expresión y reunión en Cuba y condenaría en términos energéticos cualquier violencia contra manifestantes pacíficos que ejercen sus derechos universales", publicó por medio de su cuenta de Twitter.
Por su parte, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, reiteró que el Gobierno de Estados Unidos financia la subversión en la isla, al replicar el reciente mensaje de Sullivan, asesor del presidente Joe Biden, sobre las manifestaciones y disturbios registrados el domingo en la isla.
"El Asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca carece de autoridad política y moral para hablar sobre Cuba. Su gobierno ha destinado cientos de millones de dólares para la subversión en nuestro país e impone un bloqueo genocida, principal responsable de carencias económicas", escribió Rodríguez en su cuenta de la red social Twitter.
El ministro cubano de Relaciones Exteriores reaccionó así al pronunciamiento en redes sociales de Sullivan, a propósito de la respuesta del Gobierno cubano contra lo que consideró actos de desestabilización
Moscú cuestionó también los actos destructivos que fomentan la desestabilización en la isla.