El ministro de Relaciones Exteriores de Surinam, Albert Ramdin, se convirtió este lunes en el primer caribeño en ser elegido como secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y sucederá el próximo mayo al uruguayo Luis Almagro.
La candidatura de Ramdin, de 67 años, fue impulsada sobre todo por los países del Caribe y los gobiernos progresistas de la región, como Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, México y Uruguay.
El surinamés, que fue elegido por aclamación durante una sesión del Consejo Permanente de la OEA, en Washington, era el único aspirante en la contienda después de que su rival, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, afín a Donald Trump, retirara su candidatura por falta de apoyos.
Postura sobre Venezuela y China
El día que presentó su candidatura, Ramdin declaró que "la única forma" de tratar la crisis en Venezuela es mediante un "diálogo" con el Gobierno de Nicolás Maduro, quien fue investido por un nuevo mandato a pesar de las denuncias de fraude electoral de la oposición, que defende la victoria de Edmundo González Urrutia.
De hecho, el pasado mes de febrero, el canciller surinamés recibió a su homólogo venezolano, Yván Gil, para "estrechar lazos".
En cambio, su rival, Ramírez Lezcano, defendía que la OEA debía "trabajar intensamente" para que Venezuela, Cuba y Nicaragua "vuelvan al sistema democrático y tengan gobiernos respetados y respetables".
La postura sobre Venezuela, miembro de la OEA, es uno de los temas que más dividen a la organización.
Además, el surinamés se distanciaba de su contrincante en la carrera por la secretaría en cuanto al rol que China debía ocupar en América Latina, un factor que inquieta a Estados Unidos, que es el principal donante económico de la OEA.
Señalado por su afinidad con China, miembro observador de la OEA, Ramdin declaró el día que presentó su investidura que "todos los países deben tener la misma oportunidad de poder hablar, influir y contribuir" en la organización.