El expresidente de EE.UU. Donald Trump ya ganó las elecciones para muchos de los votantes cubanos de la Pequeña Habana, según contaron a EFE, incluso una antigua demócrata, Ania Fresquet, que está "cansada" del rumbo que ha tomado el país.
A primera vista Fresquet parece una más de las seguidoras del expresidente (2017-2021) cuando llega a pedir un "cortadito" a la ventana del restaurante Versailles, una trinchera política de los cubanos en Miami desde hace más de 50 años.
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Con su gorra roja con las siglas de MAGA (Make America Great Again), se une a la conversación de Miguel Saavedra y Oswaldo Hernández, otros dos seguidores acérrimos del candidato republicano, para hablar sobre las elecciones que se llevan a cabo este martes y confirmar que, para ellos, "la única opción es Trump".
La mujer logra detener la conversación atropellada del grupo al contar que es una demócrata registrada. Los dos hombres que por primera vez cruzan palabra con Fresquet sienten la confesión como un triunfo más del expresidente.
"Al final, todo el mundo quiere que los impuestos no estén altos, que la gasolina esté baja, que los precios de la comida sean diferentes (bajos)", argumenta esta cubana que emigró a EE.UU. en 1973.
Cuenta que se registró como demócrata desde 1992 para apoyar a Bill Clinton y votó por ese partido hasta la elección de 2016, cuando Hillary Clinton. Incluso hizo campaña por ella. "Pero cuando escuché a Trump en su cierre de campaña ese año entendí que había cometido un error", asevera.
"Me convertí en una trumpista", afirma, mientras se apresura a sacar la tarjeta de registro que la acredita como miembro del Partido Demócrata, para que no crean que miente.
Dice estar desilusionada del partido azul y nunca haber sido beneficiada por un programa impulsado por sus gobiernos que, según su experiencia, excluyen a contribuyentes solteros como ella. "Estoy cansada de tanto despilfarro", agrega.
Las palabras de Fresquet son como una dulce melodía para Saavedra y Hernández, miembros de la 'Vigilia Mambisa', un grupo conservador del exilio cubano que regularmente organiza protestas en la Pequeña Habana.