Hemos entrado en la fase de resistencia de esta pandemia. Estamos dominando lentamente esta enfermedad, pero aún no lo hemos logrado del todo. Así que debemos esperar y aguantar.
La resistencia es paciencia. Lo que está sucediendo acorta tu horizonte de tiempo, así que solo tienes que pasar este día. La resistencia significa vivir con lo desagradable. De hecho, se trata de adaptarse y convertir la circunstancia más extraña en rutina.
La resistencia es fortificante. Es descubrir que se puede recibir un golpe en la nariz y soportarlo.
Sobre todo, la resistencia es vivir con incertidumbre. A veces, se trata de permanecer en silencio ante la incertidumbre porque ninguna conjetura podrá prepararte para lo que viene. La resistencia es el conocimiento de que la única salida es atravesar esta situación y todo lo que deba ser soportado será soportado.
En mi profesión no somos buenos para permanecer callados ante la incertidumbre. Es un factor no negociable.
He notado un gran abismo entre la información y las opiniones que veo en línea y la información y las opiniones que obtengo de las conversaciones con otras personas por teléfono o Zoom.
Twitter nunca ha sido la vida real. Pero ahora, Twitter y muchos de sus comentarios son básicamente lo opuesto a la vida real.
En primer lugar, la vida en línea es muy política. Las personas ven el mundo a través de categorías políticas y toman posiciones que afirman sus identidades políticas.
En Zoom, la mayoría de las conversaciones tratan sobre cómo enfrentar el momento actual. Según Gallup, los estadounidenses están experimentando la mayor caída en el bienestar percibido que se haya registrado.
Lo que escuchas en conversaciones casuales es que, por ejemplo, el director de una escuela primaria intenta encontrar un departamento y camas para uno de sus estudiantes. Algunas personas comentan que se ha incrementado la actividad en sus iglesias y sinagogas para preservar sus comunidades.
Otras intentan lidiar con la ansiedad física y el terror económico dando un paseo diario, mirando los árboles y ofreciéndose mutuamente el tipo de atención psíquica que solíamos dejar en manos de profesionales. No estamos en una era de autosuficiencia.
La vida en línea te da la impresión de que Estados Unidos está amargamente dividido. En mi profesión cubrimos principalmente los conflictos.
Todos hacemos clic en las noticias que apelan a las emociones negativas, por lo que existe un poderoso sesgo de negatividad en línea. El internet es el lugar donde los partidarios van a tomar partido.
Pero, en la vida real, Estados Unidos está menos dividido de lo que estaba antes de la pandemia. En una encuesta de The Washington Post e Ipsos, solo el 16 por ciento de los estadounidenses dice que su estado está tardando demasiado en reanudar actividades.
Tres cuartas partes de los consultados dicen que debemos seguir desacelerando la enfermedad, incluso si eso significa mantener cerrados los negocios.