El mundo continúa cambiando su posición respecto a la marihuana. La Organización de Naciones Unidas aprobó una resolución para retirar la planta de la lista de drogas peligrosas y reconoció oficialmente sus efectos medicinales.
Este 2 de diciembre, como ya lo había anunciado la ONU, la Comisión de Estupefacientes del organismo internacional, con aprobación de la mayoría de sus miembros, decidió retirar el cannabis y su resina de la lista IV que establece las sustancias adictivas y peligrosas para el mundo.
La decisión mantiene las advertencias restrictivas respecto al consumo recreativo, pues la marihuana continuará en la Lista I que controla las sustancias bajo control que cuentan con cualidades medicinales.
La decisión se tomó con 27 votos a favor, 25 en contra y una abstención. Los mayores opositores fueron los representantes asiáticos y africanos, mientras que el apoyo fue mayoritariamente occidental y americano, con países como Colombia y Uruguay que apoyaron la decisión.
El cannabis y uno de sus derivados se encontraban en la lista de IV de la Convención Única de 1961 sobre estupefacientes junto a otros opioides de amplia adicción y peligrosidad como la heroína y la cocaína.
Desde el 2018 la Organización Mundial de la Salud había solicitado a Naciones Unidas cambiar al cannabis y el cannabidiol de la lista IV a la lista I, pues tras la revisión de literatura del Comité de Expertos sobre Dependencias a las Drogas de la OMS, se podía establecer amplia evidencia de los efectos medicinales de la marihuana y uno de sus derivados.
La ONU aceptó las recomendaciones y estableció la votación para este 2 de diciembre, con el cambio de catalogación de la marihuana, que cada vez adquiere mayor libertad de uso en el mundo.
Expertos y políticos han celebrado la decisión, porque consideran que la nueva postura de aceptación permite avanzar en la investigación de los componentes de la marihuana y los efectos medicinales de sus componentes, así como dar pasos en la regularización y legalización del consumo.