El subsecretario general de la ONU para la Coordinación Especial del Proceso de Paz en Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, advirtió este lunes al Consejo de Seguridad de que pese al alto el fuego vigente en Gaza la población sigue afrontando "graves riesgos humanitarios y condiciones de vida insostenibles".
Alakbarov afirmó que, aunque el alto el fuego "se ha mantenido en gran medida", los recientes ataques israelíes en zonas pobladas de Gaza han causado "múltiples víctimas y destrucción significativa", mientras militantes palestinos han realizado "ataques esporádicos contra soldados israelíes".
El funcionario instó a todas las partes a ejercer "máxima contención" y cumplir los compromisos adquiridos bajo el acuerdo.
El diplomático reconoció los esfuerzos de mediadores internacionales, incluidos Egipto, Catar, Turquía y Estados Unidos, así como la labor del Consejo de Seguridad para consolidar la tregua.
No obstante, enfatizó que la población gazatí enfrenta "condiciones de vida insoportables" tras dos años de conflicto, con casi el 80 % de los edificios dañados o destruidos y más de 1,7 millones de desplazados.
"La ONU y sus socios humanitarios han intensificado los esfuerzos para distribuir ayuda, pero se requieren permisos inmediatos para el ingreso de materiales esenciales de agua, saneamiento y reconstrucción", añadió Alakbarov, instando a Israel a facilitar el tránsito de suministros.
En Cisjordania, incluida Jerusalén Este, el funcionario alertó sobre "la expansión de asentamientos, la violencia de colonos y los desalojos", que afectan especialmente a refugiados palestinos y comunidades agrícolas durante la cosecha de aceitunas.
También destacó la importancia de una economía palestina "robusta" para permitir la recuperación y reconstrucción de Gaza, así como la necesidad de proteger al sector financiero y respaldar a la autoridad palestina.