Una trágica historia ha conmocionado al noreste de Inglaterra y al mundo del paracaidismo. Jade Damarell, una joven británica de 32 años, murió el pasado domingo luego de lanzarse desde un avión durante una jornada de salto en Shotton Colliery, condado de Durham. Su paracaídas no se abrió y el impacto contra el suelo fue fatal.
Damarell era una paracaidista experimentada, con más de 400 saltos registrados a lo largo de su trayectoria. Ese día, participaba en una actividad organizada por Sky High Skydiving, una empresa reconocida en el medio.
Lea también: Celebraciones del PSG terminan en tragedia: dos muertos y 200 heridos
Lo que ha generado aún más inquietud es que las autoridades británicas investigan si se trató de un accidente o de un acto intencional. Según medios locales, como el Daily Mail, la joven deportista habría atravesado una ruptura sentimental que podría haber afectado su estabilidad emocional.