El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, admitió este martes que el Ejército israelí mató de forma "no intencionada" a los siete trabajadores humanitarios de World Central Kitchen (WCK) que fallecieron este 2 de abril en la Franja de Gaza.
Además el ministro de Exteriores israelí, Israel Katz, envió un mensaje de condolencias a "los familiares y países" de la ONG World Central Kitchen (WCK) que murieron en la madrugada del martes en un ataque del Ejército de Israel en Gaza, y aseguró que el bombardeo será investigado.
"El incidente será investigado por las autoridades cualificadas para asegurar que se obtienen conclusiones necesarias para garantizar la seguridad de los trabajadores humanitarios de ahora en adelante", escribió Katz en un mensaje en X en el que mencionó a sus homólogos de Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Polonia, de donde eran cuatro de los siete empleados fallecidos.